Para la salud de nuestro organismo y piel, existe una larga lista de sustancias que suelen mencionarse de manera bastante frecuente. Ellas ayudan a regular diversos factores y se encargan de mantener un correcto funcionamiento en todo el cuerpo, lo que las hace más que esenciales para la vida diaria, entre ellas, las que más logran destacar son las vitaminas.

Existe una enorme lista de vitaminas que son recomendadas por los expertos a la hora de mantenernos saludables, algunas de ellas poco mencionadas como la vitamina como la vitamina K y otras bastante famosas y de las que solemos escuchar hablar todos los días, como la vitamina D, E, las del complejo B y la popular vitamina C.
Esta última, es tan indispensable que se suele encontrar en casi todos los complejos multivitamínicos, o incluso de forma independiente, en pastillas, grajeas, bebidas, y demás, al punto de que es casi imposible entrar en una farmacia y no encontrar una sección dedicada exclusivamente a ella.
Pero, a pesar de lo fácil que es hallarla y lo presente que suele estar en nuestra vida diaria, aún hoy en día existe una enorme cantidad de personas que no conocen realmente cuáles son sus funciones y creen que solo es una manera de fortalecer el sistema inmunológico para prevenir resfriados y otras enfermedades virales leves.
Por ello, para que logres entender su importancia y por qué debes comenzar a darle mayor prioridad en vida y los productos cosméticos que aplicas sobre tu piel, el día de hoy te explicaremos todo lo que debes saber sobre la fantástica vitamina C, dónde la puedes conseguir y cuanta de ella vas a requerir cada día para estar totalmente seguro de que tu organismo se encuentra en perfecto estado.

Índice de Contenido
Qué es la vitamina C y por qué necesitamos consumirla
Conocida también como ácido ascórbico, la vitamina C es uno de los principales nutrientes solubles que se encuentran en algunos alimentos. Es considerada como una de las vitaminas más importantes para el cuerpo humano, ya que se encarga de cumplir una larga lista de funciones relacionadas con el correcto desarrollo y crecimiento, siendo necesaria a lo largo de toda la vida.
Tiene un gran valor para el organismo de la mayoría de seres vivos, pero, a diferencia de la mayoría de las especies quienes la sintetizan en el hígado, no puede ser producida por el ser humano de manera natural, por lo que es obligatorio obtenerla desde otras fuentes en diversas cantidades y proporciones.
El ácido ascórbico, como ya te indicamos, es una vitamina extremadamente presente en nuestras vidas, que puedes encontrar a través de múltiples fuentes. En el cuerpo tiene varias funciones entre las que se incluyen las siguientes.
Actúa como antioxidante de origen natural
En el cuerpo humano tiene la capacidad de actuar como un antioxidante natural, que se encarga de crear una barrera efectiva de protección para las células. Su trabajo principal en este caso es prevenir que estas se oxiden y reducir de esta manera la acción de los radicales libres, los cuales son un tipo de compuesto generado por el organismo cuando ocurre la transformación de los alimentos en energía.
Estos radicales libres, si bien son un producto propio del organismo, no son para nada positivos, ya que actúan sobre las células promoviendo su deterioro y acelerando el envejecimiento, ya que evitan que estas se regeneren de forma normal. De esta forma, a largo plazo, puede generar algunos problemas a nivel celular, incluyendo la aparición de cáncer.
A ellos, no solo estamos expuestos por la transformación de alimentos, sino a través de factores externos como lo son la contaminación del aire, la polución, el humo de cigarrillos y la radiación UV producida por la exposición al sol sin ninguna clase de protección en la piel.
Tiene una importante relación con los niveles de colágeno
Sumado a ello, otra de las razones principales para requerir esta importante vitamina es su relación estrecha con la producción de colágeno en el cuerpo. Esta es una de las proteínas más importantes que tenemos, la cual se encarga de múltiples funciones entre las que se incluye el estado y apariencia de la piel, la firmeza y resistencia muscular, la salud de huesos y articulaciones y en general todo lo que solemos asociar a un buen estado físico.
Esta proteína se genera de manera natural, pero con el tiempo comienza poco a poco a descender, allí entra en juego la vitamina C, la cual acelera los niveles de producción de la sustancia, previenen su pérdida y motiva al cuerpo a generarla en mayor cantidad, de esta manera previene el deterioro y reduce el riesgo a padecer del llamado envejecimiento prematuro.
Mejora la absorción del hierro
Similar a lo que ocurre con el colágeno, el ácido ascórbico tiene una relación directa con la capacidad del cuerpo de asimilar otras sustancias, en este caso el hierro. El consumo de vitamina C de diversas fuentes ha demostrado ejercer un efecto positivo en la manera en la que el organismo absorbe y procesa este mineras tan importante, principalmente cuando el mismo proviene de origen vegetal.
Gracias a ello, se logra prevenir la deficiencia de hierro, y los niveles de glóbulos rojos en la sangre se mantienen en perfecto estado, ayudando así a reducir anemia y demás afecciones relacionadas a este caso
Fortalece el sistema inmune
Por mucho la razón más conocida y de dominio popular es la relación que hay entre el ácido ascórbico y la resistencia de tu sistema inmunológico. Consumir suplementos de vitamina c u obtenerla de otras fuentes es una de las mejores maneras de ayudar a tu organismo a estar saludable y luchar con las mejores herramientas contra toda clase de virus.
Por esta razón es que cada año cuando llega la temporada de alergias o de gripe los médicos suelen recomendar a sus pacientes aumentar la ingesta de sustancias que contengan esta vitamina, ya que así el cuerpo tiene mayor resistencia, es más difícil que enferme y de hacerlo, se curará mucho más rápido que con un nivel de defensas y sistema inmunológico débil.
Estimula la síntesis de la carnitina en el organismo
La carnitina es un aminoácido presente en el cuerpo, este se encarga de transportar los ácidos grasos hasta el interior de las células para que las mismas logren transformarlos en energía, tiene una relación bastante directa con los ya mencionados radicales libres ya que están presentes en la misma área.
Con el consumo de ácido ascórbico se mejora la funcionalidad y efectividad de esta sustancia, lo que además de lograr un mejor trabajo en el organismo a nivel celular, ayuda a reducir la fatiga muscular y acelerar la recuperación del cuerpo tras realizar actividad física.
Facilita el correcto funcionamiento del cerebro
En el cerebro, esta vitamina también juega un importante papel, allí logra promover la síntesis de los neurotransmisores los cuales son la sustancia que se encarga de permitir la correcta comunicación entre una y otra neurona. Lo que significa que con su consumo logras prevenir el deterioro de las funciones cerebrales, y retrasar el envejecimiento en esta área tan importante y que muchos dejan de lado.
Además de ello, permite un fortalecimiento y mejora en el crecimiento de nuevas células nerviosas en el área, logrando así un efecto positivo bastante notorio en los procesos de aprendizaje y la memoria, siendo esta la razón por la que es altamente recomendada durante el embarazo, los primeros años de vida y tras la llegada de la vejez.

Qué beneficios trae esta vitamina para la piel
Si hablamos de su relación con la apariencia, esta vitamina no se queda para nada atrás en cuanto a su nivel de importancia respecto a otras de su mismo tipo. Como ya te indicamos, se trata de una sustancia que tiene relación directa con los niveles de colágeno y destaca como antioxidante de origen natural, ambas funciones bastante necesarias de manera interna, pero además sumamente esenciales cuando pensamos en la apariencia.
Tanto la pérdida de colágeno como la acción de los radicales libres, tienen un impacto negativo en la salud y apariencia de nuestro órgano más grande, la piel. En ella se asocia directamente con la llegada de los signos más característicos del envejecimiento de dos formas distintas pero aun así bastante relacionadas.
Por una parte, el deterior celular generado por los radicales libres es considerado como una de las principales causas del envejecimiento prematuro y del fotoenvejecimiento. Lo que significa la aparición de signos característicos de la edad mucho antes de lo que se estimaría en condiciones normales. Esto quiere decir que incluso en tus 30 o 20 si no tienes cuidado a este aspecto, podrás notar la formación de líneas de expresión, arrugas, manchas, patas de gallo y demás imperfecciones que podrías evitar.
Por otro lado, encontramos la relación con el colágeno. Esta es una sustancia bastante importante cuyos niveles comienzan a descender aproximadamente a los 25 años, pero sin dejar marcas visibles hasta unos 20 años más adelante, siendo justamente la causa más notoria del deterioro común de la piel cuando la misma ya es madura. Pero que puede llegar a atrasarse si se logra reducir al mínimo la pérdida de la misma.
En este aspecto, es donde la vitamina C tiene mayor poder, puede tanto ser efectiva en pieles jóvenes ayudando como antioxidante, pero también en las pieles más maduras promoviendo la generación de las sustancias más importantes para la apariencia, de esta manera se consigue el mayor beneficio externo, la reducción de toda clase de signos de la edad, con lo que lucirás mucho más joven y radiante.
Otro aspecto clave que hasta ahora no te hemos señalado es que sumado a los antes mencionados, el ácido ascórbico también cuenta con la capacidad de ayudar al organismo a recobrar los niveles de elastina, otra sustancia propia del cuerpo y directamente relacionada con la apariencia de la piel.
Con ella ocurre exactamente lo mismo que con el mencionado colágeno, pasados los años comienza a descender causando pérdida de firmeza y elasticidad en los músculos y piel, lo que puedes retrasar consumiendo de forma frecuente vitamina C en tu dieta.

Dónde puedes conseguirla
Si estás comenzando a considerar la importancia de esta maravillosa vitamina seguro están haciéndote la pregunta de cuáles son los mejores métodos para obtenerla y cómo puedes valerte de ella para ayudar a tu organismo y piel a mantenerse en la mejor condición posible.
Como ya te indicamos, la manera más frecuente de encontrar la fantástica vitamina C es a través de los conocidos complejos vitamínicos que la contienen, así como las pastillas y demás complementos donde se encuentra procesada para una mejor absorción por el cuerpo y contenida en dosis adecuadas para ciertas situaciones, pero si no eres de los que gusta consumir medicamentos puedes optar por cualquiera de los demás métodos de obtención.
Alimentos ricos en esta sustancia
Por mucho la manera más recomendada de consumir ácido ascórbico, ya que es más común, natural e incluso económica que los complementos elaborados en laboratorios. La naturaleza nos regala una enorme cantidad de opciones alimenticias con alta cantidad de vitamina C que puede ser asimilada perfectamente por nuestro organismo.
Entre estos encontramos los famosos frutos cítricos como la naranja y el limón, demás frutos con alto contenido como la fresa, la guayaba o el kiwi o vegetales entre los que destaca la col, lechuga y pimientos. Todos de fácil acceso y económicos, al punto de encontrarse bastante presentes en cualquier dieta balanceada, haciendo que no sea demasiado complicado alcanzar los requerimientos diarios de esta sustancia.
Bebidas con alto contenido de vitamina C
Si quieres otra alternativa para aumentar tus niveles de vitamina C, puedes optar por una larga lista de bebidas que la contienen. La mayoría de los jugos envasados disponen de un buen porcentaje de esta sustancia, aunque no se les considera la mejor de las opciones, ya que además de eso, cuentan con dosis elevadas de azúcar y saborizantes artificiales, así como químicos y sustancias que si bien no son peligrosas, si se consumen demasiado aumentan el riesgo de obesidad y diabetes.
Lo que sí es recomendable es el consumo de bebidas naturales, el té verde es una excelente fuente de esta sustancia y ayuda a relajar el organismo. En internet puedes encontrar una larga lista de batidos y demás recetas totalmente naturales que destacan como la manera más simple y deliciosa de aumentar la ingesta de vitaminas sin acudir a medicamentos ni suplementos.

Cuánto es recomendable consumir a diario
Como ocurre con todo, el exceso también puede ser negativo, por lo que no debes exagerar en la cantidad de ácido ascórbico que agregas a tu dieta. La dosis diaria máxima recomendada es una manera de asegurar que tu cuerpo no vaya a sufrir ningún efecto adverso secundario por la ingesta de cualquier sustancia, por lo que es algo que jamás debes tomar a la ligera.
Esta es una vitamina considerada como hidrosoluble, que se disuelve fácilmente en el agua, para el organismo esto se traduce en una baja capacidad de almacenamiento, por lo que no se mantiene por mucho tiempo en el organismo después de la ingesta, haciendo que sea necesaria una cantidad mayor que con otras sustancias similares.
La cantidad diaria que se aconseja consumir depende del sexo, y es medida considerando que eres un adulto sano de contextura media. Para las mujeres, la cantidad necesaria es de aproximadamente 75 mg al día, y en los hombres se calcula en base a 90 mg al día, esto se puede alcanzar con una dieta balanceada ya que un vaso de jugo de naranja natural y un par de fresas ya cumplen con este requerimiento.
Para el máximo permitido hay diversas teorías ya que como se elimina tan fácil del cuerpo hay quienes creen que no existe efecto adverso. En general, la mayoría de los expertos creen que no debes consumir más de 2000 mg en un periodo de 24 horas, pero no hay evidencia que confirme efectos adversos si superas esta cantidad muy de vez en cuando.
Qué puede pasar si consumes demasiado ácido ascórbico
Como ya te indicamos, hacerlo muy de vez en cuando no genera efectos adversos a la salud, ya que el cuerpo logrará eliminar el producto antes de que logre hacer algún daño a tu salud. Pero si sueles exagerar y durante varios días consumes más de los 2000 mg recomendados como máximo, el organismo comenzará a dar ciertas señales de alarma.
Entre las primeras consecuencias que puedes sufrir encontramos dolor abdominal leve, que ve va agudizando según pasan las horas, acidez estomacal debido a la alta cantidad de ácidos presentes en el estómago que no pueden ser procesados al mismo tiempo. Esto ocasionará la aparición de nauseas, diarrea y en algunos casos la pérdida del apetito, la cual puede incluso durar por varios días después de que disminuyas la cantidad de vitamina ingerida.
Con el tiempo, si no cambias los hábitos y sigues consumiendo más de la dosis recomendada, sin necesidad de llegar al máximo diario, vas a sufrir un aumento bastante significativo en el riesgo de desarrollar problemas renales, comenzando por cálculos o piedras en los riñones y terminando por consecuencias mucho más serias.
En este sentido, debemos recomendar que si has notado algún síntoma extraño después de estar unos días consumiendo complementos de esta sustancia, no dudes en tomar una cita con tu médico de confianza quien te evaluará y realizará las pruebas pertinentes para saber si estás excediendo la dosis diaria recomendada para ti y en tal caso darte el seguimiento necesario para evitar consecuencias a largo plazo.