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Tónico Facial

Distintas maneras de hacer un tónico facial en casa

Algunos productos cosméticos han perdido algo de protagonismo en la actualidad, por razones difíciles de comprender, que van desde el desconocimiento, hasta el hecho de que muchas personas los confunden. Esto se debe a que varios de ellos tienen propiedades similares, aunque la función mediante la que llevan a cabo su acción, cuidando de la piel gracias a sus principios activos, sea totalmente diferente.

Distintas maneras de hacer un tónico facial en casa

Por ejemplo, si se compara el sérum, con las cremas humectantes, se puede notar que ambos tienen la tarea de hidratar la dermis, solo que realizan esta labor de distinta forma y con mecánicas diversas. Mientras el primero lleva la propiedad hasta lo mas profundo, penetrando en la superficie y aportando la hidratación directamente en la hipodermis, la crema actúa de manera más convencional y progresiva.

Lo mismo ocurre con el tónico facial, que tiene una función humectante, pero esta es solo una de las muchas capacidades de dicha sustancia, aunque hay quien piensa que es la única y por eso lo omite. Sin embargo, esto no significa que sea difícil de adquirir o de preparar en casa, ya que aún existen numerosas recetas naturales para elaborarlo, así como especialistas que recomiendan de forma activa su uso, por sus valores relajantes, refrescantes y tonificantes.

Ya sean personas que se identifiquen con la cosmética, llevando a cabo sus rutinas de cuidado facial, tanto diurna como nocturna, todos deben conocer lo bueno de este producto y la facilidad con la que se prepara. Su sencillez es una cara opuesta a su potencia, ya que no logra opacar la gran efectividad como elemento promotor de la salud del cutis, incluso si se aplica mediante una de las recetas que veremos a continuación.

Antes de adquirir este producto, lo mejor es conocer todo sobre su funcionamiento. Si te interesa este tema, te recomendamos este artículo sobre Cuál es la función del tónico

Ventajas de este tipo de elaboraciones

Ventajas de este tipo de elaboraciones

Cuando se acostumbra a cuidar de la piel, es común pensar en cosas como lo complicado que puede ser, en ocasiones, el adquirir los mejores productos cosméticos, que tengan una buena relación calidad y precio. Esta es una de las razones más comunes que llevan a las personas al mundo de la cosmética naturista, en un intento de encontrar alternativas simples, sanas, seguras y buenas para la salud tópica.

Si bien el tónico se puede considerar uno de los artículos estéticos más económicos, sigue siendo un gasto que a veces cuesta pagar, así como un riesgo, cuando se adquiere alguna sustancia de baja calidad. No es muy común encontrarse en este tipo de situaciones, pero lamentablemente, es posible llegar a casa con un líquido cuyo contenido realmente no conocemos, pues no se puede formar parte de su proceso de fabricación.

Este se deja siempre a las empresas que conforman la industria cosmética, liderada por marcas y productores reconocidos a nivel internacional, que compiten contra comerciantes que prefieren ganancias sobre calidad. Aunque esto es solo una especulación, se puede evitar de un modo muy sencillo, al preparar en casa, en este caso, un tónico facial que permita ahorrar algo de dinero, mientras se conoce de antemano lo que llegará a la superficie de la piel.

Esto cobra especial importancia en personas que padecen de sensibilidad tópica, por lo que muchos de los ingredientes de los cosméticos comunes, son causantes de molestias y sensaciones poco agradables. De igual forma, quienes experimentan reacciones adversas, como alergias de contacto, enrojecimiento o irritación, al utilizar dichos productos, pueden encontrar en las mezclas caseras una solución a este problema.

Además, nadie puede negar el valor añadido, quizá de manera emocional, de sentirse orgulloso por utilizar algo hecho por nuestras propias manos, con práctica, esfuerzo y siguiendo las indicaciones adecuadas. Esto último se debe tener en cuenta en todo momento, pues de la combinación apropiada, tanto de componentes como de cantidades, radica la eficacia de cualquier sustancia tópica.

En cuanto a la efectividad de las elaboraciones hechas en casa, se realizan siguiendo lineamientos del uso de ingredientes comprobados que, dentro de la cosmética profesional, son los mismos que los productos industriales. Todo lo que llevan dichos artículos de estética, tiene su base en las propiedades y principios activos de la naturaleza, por lo que no es una sorpresa que, aún sin ser procesados, estos elementos sean igualmente buenos para el cutis.

Tónicos caseros con ingredientes naturales

Tónicos caseros con ingredientes naturales

La principal ventaja que veremos entre estás recetas, es que logran simular muy bien a un tónico adquirido en una tienda o establecimiento cosmético, gracias a la incorporación de una variedad de ingredientes. Si bien esto da una idea de su potencia, tanto hidratante y refrescante, como tonificante, también significa que las elaboraciones pueden ser un poco complejas, especialmente al momento de medir las cantidades.

Lo bueno es que, una vez se consigue la mezcla adecuada, es posible disfrutar de una sustancia con la función óptima, que puede ser almacenada durante un largo tiempo, para utilizarla cuando sea necesario. No se añade ningún tipo de conservante ni sustancias químicas, pero la fórmula y los componentes utilizados, que siempre son naturales, tienen un tiempo de vida bastante largo, por lo que no tendremos que preocuparnos de que se echen a perder rápido.

A base de aceites esenciales

  • 1 taza de agua limpia.
  • 10 gotas de aceite de almendra.
  • 7 gotas de aceite esencial de rosa.
  • 5 gotas de aceite esencial de argán.
  • 2 gotas de Geogard o media cápsula de vitamina E para conservar.

Lo mejor de un buen tónico, es que si bien debe ser completamente líquido, el hecho de añadir unas pocas gotas de alguna solución oleosa, combinada con agua, no crea una textura aceitosa ni desagradable. Lo cierto es que, dentro de la cosmética naturista, es bien conocido que estos aceites son los mejores extractos que podemos obtener, al procesar sin químicos ni contaminantes la materia que nos da la naturaleza.

Todos y cada uno de sus ingredientes, fuera del agua limpia, que encontraremos fácilmente en casa, se pueden adquirir en establecimientos de cosmética naturista, aunque los aceites también son comunes en viveros comerciales. También se puede encontrar extractos vegetales de estas mismas materias, almendra, rosa y argán, que son más líquidos y acordes con nuestra mezcla, pero no poseen una mayor concentración de propiedades.

Tónico hidratante

  • Media taza de agua natural.
  • 6 gotas de aceite de rosa mosqueta.
  • 5 gotas de aceite esencial de geranio.
  • 3 gotas de glicerina vegetal
  • 2 gotas de extracto de pepino

Ya que este producto, como base, suele tener una enorme potencia hidratante, las personas con dermis tipo seca suelen utilizarlo para combatir problemas de resequedad, junto a las cremas humectantes convencionales. Pero en los casos en los que solo se puede recurrir a este líquido, ya sea durante el día o porque estamos fuera de casa, es ideal para aportar esa frescura y humectación prolongada.

Esto no solo ayudará a que la sensación de relajación tan refrescante, que es parte de la labor básica de un bien tónico facial, sea accesible en cualquier momento, sino que tiene su ventaja contra las imperfecciones. Este tipo de piel seca, que no es capaz de retener la humedad de manera correcta, necesita del apoyo de productos como este, capaces de prolongar el tiempo que el líquido se mantiene en la hipodermis, gracias a sus emolientes.

Mezcla relajante para el cutis mixto

  • 1 taza de agua natural (aunque se recomienda destilada).
  • 1 cucharada de extracto de Hamamelis.
  • 1 cucharada de aceite de aguacate
  • 5 gotas de extracto de pomelo.
  • 3 gotas de Geogard (conservante cosmético) o media cápsula de vitamina E.

Entre las diferentes clasificaciones cutáneas, los especialistas aseguran que la más difícil de tratar es la mixta, ya que tiene características grasas en la zona T, mientras que en el resto es normal o incluso seco. Esta zona de la que hablamos, está conformada por la frente y la nariz, aunque a veces es un poco más amplia, cubriendo el contorno de ojos y las comisuras de las fosas nasales; allí la producción de sebo es mayor, mientras que la resequedad se nota en el resto del cutis.

Por esta combinación tan complicada, en el pasado era necesario utilizar ambos tipos de productos, los especiales para dermis grasa en la zona T, y los hidratantes en las mejillas, pómulos, mentón y cuello. Lo increíble de esta receta, es que es capaz de hidratar los puntos resecos, si aumentar la secreción sebácea de los grasos, gracias a que la humedad que se absorbe no es retenida en la hipodermis, sino que trabaja en la capa más externa de la piel.

Alternativas sencillas para la piel

Alternativas sencillas para la piel

Las mezclas anterior s pueden ser consideradas las más completas, ya que su formulación se basa en los mismos principios utilizados en la fabricación industrial de tónicos, hechos por industrias profesionales. Simplemente se busca reemplazar cualquier elemento químico, conservante o posible irritante, con ingredientes naturales y de fácil, acceso, aunque ninguno tan sencillo como los que se encuentran es está lista.

Si lo que se desea es una solución rápida, preparada con productos que se tienen a la mano, sin necesidad de adquirir extractos o aceites esenciales, también hay alternativas que resultan realmente efectivas. Ideadas para ser elaboradas y utilizadas con la máxima facilidad, para recurrir a estas en cualquier momento, siempre que se sienta la necesidad de hidratar y refrescar, pero se busque ese plus tan positivo de la tonificación.

A base de vinagre de manzana

  • 1 cucharada de vinagre de manzana.
  • 2 cucharadas de agua (para dermis tipo grasa).
  • 4 cucharadas de agua (para pieles más secas).
  • 2 gotas de cualquier esencia natural para aromatizar (opcional).

La primera de las mezclas es también una de las más versátiles, ya que dependiendo del tipo de piel, utilizaremos una concentración u otra, para no tener ocasionar la saturación de los ácidos y vitaminas del vinagre. Con esta preparación lo que se busca es un enfoque en el pH, ya que el nivel de pH del vinagre es ácido, por lo que ayudará a balancear el nivel natural de la dermis y normalizarlo.

Para elaborar es necesario tomar un pequeño recipiente de vidrio, dónde calentaremos los líquidos a baño María, sin que lleguen a hervir en ningún momento, lo que permitirá que el vinagre se active. Es necesario refrigerar posteriormente, ya que debe ser aplicado cuando baje su temperatura, preferiblemente a un estado frío, para disfrutar también de la sensación de frescura que ofrece.

Tónico de pepino y limón

  • 2 tazas de agua limpia.
  • Medio pepino cortado en cubos medianos.
  • Medio limón (con cáscara).

Una combinación ideal de nutrición e hidratación, gracias a la combinación del agua con todas las propiedades humectantes del pepino, junto a las vitaminas (en especial la del tipo C) que se derivan del uso del limón. Se puede preparar una cantidad inferior, reduciendo las medidas de todos los ingredientes, si no se quiere reservar por mucho tiempo, aunque se puede utilizar una cápsula de vitamina E como conservante.

Para preparar esta solución, se cierre el agua con los frutos cortados dentro de una olla pequeña, que se pone a fuego medio hasta que comience a hervir, para que los sólidos desprendan todos sus activos en el líquido. Una vez ha hervido por unos 5 minutos, se apaga, se retiran los trozos de fruta y se deja enfriar, para luego reservar en la nevera, con el fin de mantener a una temperatura baja, para no perder nada de su capacidad refrescante.

Elaboración con infusiones frías

  • 1 sobre de te de manzanilla.
  • 1 medida de infusión de preferencia, aunque se recomienda lavanda.
  • 2 tazas de agua limpia.

Al igual que en el caso anterior, la preparación de esta receta pasa por calentar muy bien el líquido con todos los ingredientes, como si se estuviese hirviendo para ingerir la infusión o el té en vez de utilizarlo de forma tópica. Se pueden hacer ambos por separado, pero como finalmente van a mezclarse para conformar el tónico, no hay ningún problema en hacer este proceso con toda el agua y los extractos juntos.

La manzanilla se considera uno de los mejores elementos de la naturaleza, en cuanto a sus capacidades para cuidar la dermis, normalizando el nivel del pH, humectando y nutriendo al mismo tiempo. Las infusiones contienen una gran cantidad de emolientes, pero especialmente la lavanda, es ideal para la tonificación, ya que aumenta el flujo sanguíneo y sirve como descongestionante para los poros.

Agua de rosas para el cutis

  • 1 taza de hidrosol floral de rosas.
  • Media taza de agua de rosas.
  • 3 gotas de aceite de Rosa mosqueta o 5 gotas de extracto de rosa.

Como se puede deducir al leer los ingredientes, la protagonista de esta mezcla es una flor bastante común, que se utiliza en la cosmética por sus cualidades hidratantes inigualables, así como el aporte de otras propiedades. Los amantes de la estética naturista, suelen describir las rosas como un elemento que ofrece una enorme variedad de sensaciones, ya que deja el cutis suave al tacto, refresca y perfuma de forma natural.

En caso de adquirir todos los implementos mencionados, lo único necesario para esta preparación es combinarlos en un envase de vidrio, para reservar y utilizar la sustancia en los momentos que se requiera. También se puede elaborar macerado pétalos de rosa, en dos tazas de agua, con una cucharada de aceite de girasol, que facilitará que la flor suelte todos sus activos en el líquido, armonizando con la Rosa mosqueta o el extracto.

La mejor presentación para algunos, por ser la más refrescante, es también la más recomendada. Puedes encontrar todos los detalles en este artículo titulado Todo lo que debes saber sobre el tónico de agua de rosas

Aloe vera y limón

  • 3 cucharadas de cristales de aloe vera.
  • Medio limón (con cáscara).
  • Dos tazas de agua.
  • 5 gotas de extracto de aloe (opcional).

De nuevo se presenta el uso de este fruto cítrico, ya que su alto contenido de vitamina C, así como los aminoácidos que lo componen, lo hacen el mejor reemplazo natural para el ácido ascórbico de uso cosmético. Por otro lado, el aloe vera, conocida como la “planta milagrosa” es el ejemplar vegetal que mayor variedad de nutrientes esenciales aporta en la aplicación tópica, por lo que es el favorito de las estrategias estéticas.

En caso de no conseguir la penca u hoja de aloe para sacar la pulpa, en forma de los cristales de sábila que probablemente todos conocen, se puede utilizar la misma medida de gel puro de aloe vera. La preparación es similar a las primeras, ya que se requiere de calentar la mezcla para que se forme un líquido uniforme y sin grumos, retirando el limón antes de pasar a un recipiente de vidrio y dejar enfriar, aprovechando la capacidad conservante del aloe.

Canela y anís multisensorial

  • 2 tazas de agua limpia.
  • Media cucharada de anís estrella.
  • Una rajita de canela.
  • 2 o 3 clavos de olor.

Uno de los principios que más destacables del tónico facial, es el hecho de que se recomienda como una terapia relajante pasiva, ya que la sensación de frescura que deja en la piel, tiene grandes ventajas. Esta se combina con su virtud como calmante tópico, gracias a su efecto vasodilatador, que aumenta el flujo sanguíneo, en combinación con el delicioso aroma que suele presentar, para incluir al olfato en este tratamiento de relajación.

Si no es posible adquirir el famoso anís estrella, muy común en la gastronomía de muchos países, por ser una especial con un sabor dulce y agradable, se puede utilizar el anís común en tiendas de cosmética naturista. En esta última receta también se siguen los pasos de calentar el agua hasta punto de ebullición, reservando en un envase hermético, para no dejar escapar nada del aroma y las propiedades de los ingredientes.