Conseguir una dermis perfectamente hidratada es una de las metas más importantes para lograr un cuidado completo en el órgano más grande de tu cuerpo. Pero a la vez, resulta ser uno de los retos más fuertes que debes cruzar en este arduo camino del cuidado de la piel, ya que lograrlo, aunque pueda parecer algo sencillo, es en realidad un proceso arduo en el que entre en juego lo más importante, la constancia.

Esto se debe a que nuestra piel a lo largo del año, va cambiando en cuanto a sus necesidades, algo que ocurre en todas las latitudes, pero se alcanza a notar mucho más en lugares con presencia marcada de las estaciones. Exponer la dermis a cambios drásticos de clima, temperatura, o incluso cambios en tu vida como estados de ánimo y rutinas sin antes haber tomado las debidas precauciones puede generar daños en cuanto a su apariencia.
Si no tienes cuidado, no tardarás en notar la formación de manchas, la pérdida del tono natural, la aparición de algunos pequeños granos y una muy notoria resequedad. Lo que deja en evidencia que efectivamente, mantener la dermis libre de este problema es un trabajo al que debes dedicar al menos un momento en cada día de tu vida.
Por esta razón, es necesario que lo antes posible comiences a aplicar ciertos cambios en tu rutina diaria, donde des mayor prioridad a los cuidados más especializados que buscan brindar a tu piel la hidratación necesaria y que tanto se ha merecido. Pero, como seguramente sabes, estos cambios no implican solamente comenzar a usar humectantes, cremas y los consejos dados en Los 13 mejores métodos de hidratar tu piel de forma natural, sino que requieren un enfoque desde varios ángulos, los cuales te explicaremos a continuación.
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Los principales cambios en tu rutina para mejorar la apariencia de la piel
Una piel que cuenta con un nivel adecuado de hidratación es algo que se nota casi al instante, sin necesidad de acercarte demasiado ni prestar mucha atención. Ya que a simple vista se nota mucho más brillante, tersa, llena de vida, libre de imperfecciones y en general con una apariencia juvenil que perdura por mucho tiempo.
Para conseguirlo, lo primero que debes aplicar son cambios en tu forma de cuidarla desde el exterior, ya que es de esta forma en la que puedes actuar de una manera mucho más directa. Los productos que apliques, y el modo en que la cuides tendrá un gran impacto en cómo se ve y en la capacidad que posee para cumplir sus funciones de forma adecuada.
Por lo que no es de extrañar que en el caso de que lo hayas hecho mal durante un tiempo, a penas apliques los cambios, no tardes demasiado tiempo en comenzar a notar cambios positivos, los cuales si bien no serán aún demasiado notorios para el resto, para ti mismo tanto en la actualidad, como a futuro sí tendrán un impacto importante.
En este sentido, lo más importante y lo que todos los expertos en salud de la piel y cuidado dermatológico recomiendan es es prioridad a la protección que brindas ante los cambios climáticos, así como ante la contaminación y polución propia del ambiente en grandes ciudades y en general a todos los agentes externos que terminan causando el deterioro de este importante órgano de tu cuerpo.
Entre los más recomendados y que debes comenzar a aplicar lo más pronto posible en el caso de que no lo hayas hecho aún encontramos los siguientes:
Centra tu atención en una hidratación óptima
Puede parecer un tanto curioso que como primer consejo en cuanto a la forma correcta de hidratar tu piel te aconsejemos el prestar atención a los hidratantes que aplicas, pero en realidad esta clase de productos siempre serán tu mejor aliado a la hora de conseguir una piel suave, tersa y perfectamente humectada.
Busca una crema humectante apta para tu tipo de piel y las necesidades de la misma. Si ya está bastante reseca, no descartes las cremas extra humectantes, que actúan más rápido y poseen mayores cualidades nutritivas. En todos los casos, siempre opta por cremas de coco, leche, avena o en general cualquier ingrediente que posea un alto novel de humectación.
Al momento de aplicar también debes tener en cuenta uno que otro cambio, no sigas colocando este producto sobre la dermis seca, sino que aprovecha después del baño cuando aún está bastante húmeda. Al comienzo puede parecer extraño, pero de esta manera consigues que el producto penetre mejor en los poros y sea absorbido por la piel, para que actúe desde las capas internas y ofrezca resultados visibles en menos tiempo.
Presta más atención al jabón corporal
Si hasta ahora no prestas mucha atención al jabón corporal, el tipo de crema que aplicas y demás elementos que en teoría deben ser un aliado para esta lucha, es momento que comiences a tenerlos mucho más en cuenta. Si aplicas jabones económicos o muy perfumados, que además tengan propiedades astringentes de forma habitual, realmente no estás ayudando a tu piel. Si bien estos son los que solemos aplicar para alcanzar una limpieza más profunda, no pueden ser usados a diario.
Al bañarte todos los días con jabones fuertes lo que haces es impedir que tu piel retenga por si sola la humedad y sus propios aceites. Ya que como sabrás, la dermis tiene la característica de generar ciertas sustancias que requiere para mantenerse en perfecto estado, las cuales si eliminamos muy a menudo, no cumplen con su propósito.
El cambio de jabón debe hacerse según tu tipo de piel y adaptándose al pH de la misma, si cuentas con dermis grasa, procura evitar los jabones corporales que posean gran cantidad de aceites densos, ya que en vez de limpiar terminarían obstruyendo tus poros y aumentando el riesgo de sequedad.
Si ya tienes la piel seca, la hora de aplicar el jabón es una buena oportunidad para dar el apoyo necesario a tu piel, en este caso opta por sustancias naturales, ricas en vitamina E. Buenas alternativa son los jabones de aloe vera, miel, leche y avena.
En el caso de que cuentes con acné o tengas problemas cutáneos, la limpieza será más estricta para así evitar el empeoramiento del problema y prevenir que termine causando una mayor resequedad en tu piel. Prefiere los jabones en base a gel, ya que están mejor formulados para tu caso especial.
Limpia tu piel a diario y exfolia cuando sea necesario
Sobre la exfoliación de la piel hay diversas posturas, hay quienes creen que es necesario hacerlo a diario para alcanzar una completa limpieza, y otros que opinan que es un proceso innecesario que no tare ningún beneficio real a la piel. La realidad sobre esta es que es uno de los puntos más importantes para evitar la resequedad y permitir a la dermis mantenerse correctamente hidratada.
Lo ideal es que no exageres hacia ninguno de los bandos, ya que aunque este paso cumple con una gran importancia, hacerlo en exceso termina generando un deterior. La frecuencia adecuada y que debes comenzar a aplicar es de tan solo 1 o 2 veces por semana, según lo consideres necesario, ya que de esta manera, retiras el exceso de suciedad que no ha salido durante la limpieza sin llegar a provocar un daño irreparable en el tejido.
Para ello, puedes valerte de una enorme cantidad de productos especializados entregados por múltiples marcas de cuidado personal. Entre ellas puedes elegir la alternativa que sea más apropiada para tu piel, teniendo en cuenta el tipo de dermis y las necesidades. Hoy en día en cuanto a exfoliantes faciales y corporales las opciones comerciales son muchísimas y sumamente efectivas.
Lo que si debes hacer todos los días es limpiar muy bien tu rostro y piel. En el cuerpo un baño con el jabón adecuado seguido de una crema humectante de buena calidad será más que suficiente, en el rostro si debes ser más cuidadoso y procurar una limpieza dos veces al día, aplicando limpiadores faciales y jabones, y valiéndote del apoyo no solo de la crema sino que también un buen sérum facial hidratante y el tónico.
Si has aplicado maquillaje jamás olvides retirarlo todos los días antes de ir a dormir, para ello, no utilices solo agua y jabón sino que busca invertir en un desmaquillante de buena calidad. Los bifásicos y el agua micelar son para muchos las mejores opciones, ya que a la vez ayudan a hidratar la dermis y prevenir el deterioro y la resequedad.
Si vas a salir, jamás te olvides del protector solar
Para lograr proteger tu piel de los factores externos, no vale solo con los cuidados que aplicas dentro del hogar, sino que es obligatorio defenderla cuando estás afuera. Entre esto, lo más importante es la protección contra los rayos del sol y la radiación que estos producen. Los rayos UV tanto los A como los B generan el deterioro de la piel, y entre otras cosas producen el empeoramiento de los niveles de sequedad.
Por ello, para evitar que tu piel se reseque y aparezcan los primeros signos del envejecimiento prematuro, debes buscar evitar lo más posible exponerte al sol sin protección. No salgas demasiado descubierto y jamás te expongas sin utilizar una capa de protector solar que cuente con un FPS adecuado para ti.
Aplícalo en todo el cuerpo y no solo en las partes que estarán más expuestas. En las zonas cubiertas, con un producto que posea FPS de 15 será más que suficiente, en el rostro, cuello y brazos, prefiere un mínimo de 30, ya que te brindará más seguridad y un tiempo de exposición más alto.
No olvides que el bloqueador o protector no dura todo el día, por lo que cada 2 o 3 horas será necesario que apliques otra capa leve. Así estarás cuidado tu piel de una forma mucho más completa y eficiente.

Qué cambios debes aplicar en tu estilo de vida para conseguir una piel totalmente hidratada
Ya te mencionamos los cambios que debes aplicar para ayudar a tu piel de forma directa, pero con ellos no será suficiente si quieres realmente cuidarla y mantenerla en óptimas condiciones. Más arriba te mencionamos que obligatoriamente estos deberán acompañarse a cambios internos en tu cuerpo, y estilo de vida en general, ya que estos son los que van a permitir que por sí sola logre poco a poco comenzar a alcanzar los niveles hídricos necesarios.
Lograr conseguir una piel hermosa es algo que comienza de adentro hacia afuera, ya que no importa cuántas cremas, sérum, jabones especiales o protectores apliques, ni que tan a menudo realices limpiezas y exfoliaciones o incluso la calidad y cantidad de sustancias que hayas aplicado si en el interior tu cuerpo no está reaccionando de la manera correcta.
Por ello, sumado a los ya mencionados, debes de forma obligatoria comenzar a aplicar estos consejos considerados como básicos si quieres aplicar la manera correcta de hidratar tu piel:
Bebe suficiente agua todos los días
Queda más que entre dicho, que si la meta que tienes es lograr alcanzar los niveles óptimos de hidratación para tu piel desde el interior de tu organismo, lo primero que debes aplicar son cambios en la cantidad de líquido que consumes todos los días, comenzando por la propia ingesta de agua totalmente pura y sin ninguna clase de añadidos.
Se estima que una persona adulta requiere consumir como mínimo 2 litros de agua cada día para que el cuerpo cumpla sus funciones y la piel se mantenga en perfecto estado, en esta cuenta entra el líquido propio de la alimentación, como el dado por las frutas que consumes, pero el mismo jamás será suficiente. Si bien los alimentos sólidos disponen de una porción mayor o menor de líquido, es obligatorio complementarlo.
En este punto debes tener cuidado, ya que muchas personas cometen el error de buscan alcanzar los 2 litros al día mediante jugos envasados, bebidas procesadas o incluso café, lo que si bien es una manera de llegar a brindar la cantidad de hidratación necesaria al cuerpo, jamás será tan saludable como el agua pura y sin añadidos.
Las bebidas antes mencionadas, traen sus propias consecuencias negativas al cuerpo, muchas veces su contenido de azúcar es mucho más del recomendado, por lo que si comienzas a beberlas demasiado para mantenerte hidratado solo estarías cambiando un problema por otro, que a la larga es mucho peor.
Haz cambios en tu dieta
Una dieta rica en frutas y bastante variada no solo ayuda con el punto anterior, sino que por sí sola representa un aspecto clave en cuanto al cuidado dérmico. Debes comenzar a incluir todos los días alimentos ricos en vitamina C, la cual es esencial para lograr hidratar el cuerpo desde el interior. Esta clase de alimentos es buena fuente de antioxidantes, que previenen el deterioro de las células y la formación de los temidos radicales libres.
Gracias a ellos, la piel no envejece tan rápidamente y logra cumplir todas sus funciones, entre las que destaca el mantener una correcta hidratación y absorber diversos nutrientes necesarios. Además, gracias a la ingesta de esta sustancia, los niveles de colágenos se mantienen estables, y se logra preservar en general la vuela salud del órgano más grande de todo el cuerpo.
Además de esta vitamina, también conviene añadir sustancias que contengan vitamina A y E, las cuales mejoran la resistencia de la dermis a diversos factores externos, incluyendo su capacidad de prevenir el deterioro generado por la radiación producida por el sol. Estas vitaminas, mejoran la apariencia de la piel, y refuerzan toda acción positiva que tengas en cuanto a la lucha contra la sequedad, la falta de brillo y la pérdida de tonalidad.
Otro punto clave en cuanto a la alimentación, es el aumento de consumo de alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 y 6, así como en vitamina b7, mejor conocida como biotina. Todos estos están directamente relacionados con la apariencia y salud de la piel. Pueden por si solos ayudar a aumentar los niveles de hidratación, prevenir la resequedad y reducir el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades cutáneas que se asocian a la falta de líquido en el organismo.
Da al descanso el lugar que se merece
Algo que muchos suelen olvidar es la relación de un correcto descanso con la salud de la piel. Una vida ajetreada puede hacer que tengas tan solo 5 o 6 horas para dormir al día, pero como sabes esta cantidad no es suficiente. Y es que, todos y cada uno de los agentes antioxidantes que trabajan en tu cuerpo, logran su máximo desempeño mientras duermes, por lo que es durante este periodo que tu cuerpo descansa y se repara.
En este periodo, el organismo elimina las toxinas acumuladas, por lo que de no hacerlo tu dermis no tardará mucho en tornarse opaca, perder su brillo natural y comenzar a deteriorarse. En pocas semanas de mal dormir, notarás como de la noche a la mañana ya cuentas con una dermis seca y con apariencia de falta de vida.
Por ello, debes hacerle caso a tu cuerpo, tomate el tiempo de descansar, no dejes acumular el sueño ni te quedes despierto hasta tarde si no es estrictamente necesario. Intenta dormir por lo menos 8 horas cada día, y si no puedes cumplirlas durante la noche, no tengas miedo de aplicar una pequeña siesta en la tarde, ya que no solo mejorará tu apariencia, sino que tu mente en general estará más enfocada y concentrada.
Para complementar este paso, antes de ir a dormir, aprovecha de lavar muy bien tu piel y aplicar una crema apropiada que te ayude a mantener la humectación. Entre estas una gran opción son las Recetas caseras de crema hidratante ya que brindan todo lo necesario a un bajo costo y sin el riego de efectos secundarios.
