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Los 13 mejores métodos de hidratar tu piel de forma natural

No importa si eres aún bastante joven o si ya has entrado en tu etapa madura, la hidratación de la piel es un factor clave que siempre se debe tener en cuenta. Este aspecto no solo tiene gran influencia en la apariencia del órgano más grande de tu cuerpo, sino que también cuenta con una importancia en cuanto a su capacidad de cumplir de forma adecuada las funciones para las cuales está presente.

Los 13 mejores métodos de hidratar tu piel de forma natural

En general, una dermis bien hidratada se nota a leguas, es más suave al tacto, y posee una apariencia y semblante más agradables, hasta el punto de poder hacerte ver mucho más joven de lo que eres en realidad. Para ello, es obligatorio que cada día le dediques al menos unos cuantos minutos, y apliques los productos y cuidados considerados como esenciales.

De no hacerlo, te arriesgas a que se produzca un rápido deterioro, deje de cumplir sus funciones y comiencen a surgir problemas e imperfecciones como arrugas prematuras, descamaciones, manchas o resequedad. Los cuales pueden llegar a afectar tu autoestima y la forma en la que otras personas te ven cada día.

Para ello, la mayoría de las personas recurre a la ayuda de productos comerciales, como cremas, sérum, jabones humectantes o en general cualquier sustancia que pueda asegurar alcanzar una hidratación completa. Pero para ventaja de todos, estos no son la única opción existente, cada vez es más común encontrarnos con personas que prefieren las alternativas menos invasivas y más amables tanto con la piel como con el ambiente.

De ellas, existe una lista realmente extensa de opciones, que van desde productos simples hasta algunas recetas un poco más elaboradas, haciendo que sea un poco difícil descubrir cuáles de ellas son realmente efectivas y cuales otras no lo son del todo. Por esta razón, para ayudarte a determinar qué productos son los que más te conviene elegir hemos optado por crear esta lista, en la que te incluimos solo las 13 que, según nuestro criterio no puedes dejar de probar en tu dermis.

Y si en realidad quieres conseguir resultados más completos, puedes valerte de ellas para elaborar algunas Recetas caseras de crema hidratante, ya que aunque funcionan de forma directa como te las indicamos, también pueden ser aplicadas como ingredientes para repotenciar la efectividad de cualquier preparado hecho en casa.

Crema de leche

Crema de leche

Como primer ingrediente que te indicamos el día de hoy para hidratar tu piel de manera natural, encontramos la crema de leche.  Esta sustancia, rica en ácido láctico tiene la capacidad de actuar directamente en las áreas de tu dermis que más lo necesitan, no solo eliminando sino que previniendo la resequedad de la piel.

Puede funcionar como un perfecto calmante y humectante, que ayuda a regular los niveles de pH en cualquier espacio de tu dermis para que se mantenga libre de resequedad. Para utilizarla solo debes valerte de una o dos cucharadas de este producto junto con unas cuantas gotas de jugo de limón para añadir estabilidad. Con ello, crea una mascarilla en las zonas deseadas, frotando los espacios por unos cuantos minutos.

Cuando hayas terminado, deja actuar la crema de leche por máximo 15 minutos y procede a retirar con agua y jabón o en la ducha si lo prefieres. La frecuencia de uso ideal es de 1 o 2 veces por semana como máximo, siempre en la noche antes de ir a dormir.

Miel de abeja

Miel de abeja

Considerada como uno de los mejores humectantes  de origen natural, no podemos realizar una lista sin incluir a este dulce y delicioso producto que solemos encontrar en la cocina de nuestros hogares. La miel es muy utilizada por marcas de cosmética natural, ya que aporta consistencia, cuenta con un alto poder limpiador, cualidades antioxidantes y antimicrobianas, además de poseer una interesante capacidad de humectación difícil de igualar.

Sumado a ello, es una sustancia altamente nutritiva, que posee una gran cantidad de vitaminas, algunos minerales esenciales y diversas sustancias que promueven y mejoran la salud de la piel. En el mercado, está presente en cremas, jabones y demás, las cuales solo sirven para dar testimonio de su alto poder hidratante que incluso ha llamado la atención de los expertos en dermatología y fabricantes de productos de cuidado dérmico.

Su aplicación es sencilla y se hace una vez por semana, para ello, solo debes colocar un poco de miel en todas las áreas especialmente resecas de tu piel, realizando un suave masaje con movimientos circulares. Luego, deja actuar por 10 minutos y procede a bañarte como lo haces todos los días.

Aceite de coco

Aceite de coco

El aceite de coco es una sustancia sumamente versátil, muy utilizada en la cosmética natural para humectar e hidratar el cuerpo y el cabello. Entre sus componentes, encontramos una gran cantidad de ácidos grasos omega 3, que nutren la piel y la ayudan a retener la humedad en su interior.

Es una sustancia sumamente versátil, que puede aplicarse de forma directa o como base para preparar cremas, mascarillas o incluso sérum caseros. Además, cuenta con un tiempo de vida útil extenso que te permite mantenerla intacta por varios meses. Se consigue en dos presentaciones, líquida y semi sólida, donde posee una consistencia similar a la manteca o mantequilla.

Su aplicación es exactamente igual con ambas, solo debes colocar una capa leve del producto en todo tu cuerpo o el área de interés cada noche antes de ir a dormir. Al día siguiente lava como de costumbre y espera a la otra noche para repetir.

Avena o harina de avena

Avena o harina de avena

Otro producto natural que destaca por su poder de humectación es la avena, por algo es tan común encontrarla como ingrediente principal en cremas y jabones humectantes tanto naturales como comerciales. Esta sustancia posee un nivel bastante alto de proteínas, que penetran en la dermis humectándola desde el interior hasta el exterior.

Con ello, también crea una barrera que protege la piel del daño y de la pérdida de agua, dos factores clave cuando buscas una manera efectiva de hidratar tu piel de forma natural. Así, tras poco de tiempo de utilizarla, los efectos se vuelven notorios y bastante duraderos, una ventaja que no ofrecen todos los productos.

En cuanto a la aplicación, es un poco más compleja, debes verter una taza de avena en la bañera con agua tibia, dejar allí por 15 minutos y luego entrar por al menos 30 minutos, una opción perfecta para un baño relajante. Si no tienes tina, aplícala de manera directa en la piel, realizando una especie de mascarilla con movimientos circulares, y luego retira con abundante agua tibia.

Aloe vera

Aloe vera

Esta es una sustancia que prácticamente no requiere presentación. Con total seguridad alguna vez has visto o aplicado alguna crema o mascarilla que la contenga ya que es por mucho la más popular del mundo. Es una planta milenaria que posee una lista realmente muy extensa de cualidades y propiedades beneficiosas para la piel, en donde destaca su poder de humectación y la capacidad de ayudar a conseguir una piel perfectamente hidratada.

Puedes aplicarla sin importar tu tipo de piel o incluso si cuentas con alguna imperfección o problema dérmico. Para ello, solo utiliza el gel de la planta de forma directa, creando una mascarilla o capa en el área que quieres tratar. Déjala reposar hasta que tu cuerpo la absorba completamente, para lo que tendrá que pasar un promedio de 5 o 10 minutos, luego enjuaga con agua tibia y repite al día siguiente.

Aceite de almendras

Aceite de almendras

Una manera de alcanzar niveles óptimos de humectación para tu piel es a través de la vitamina E, y eso es algo con lo que el aceite de almendras cuenta bastante. Esta sustancia, destaca como un perfecto aliado para las pieles más secas, ya que brinda niveles de hidratación difíciles de superar, además contiene cualidades antioxidantes, que previenen el deterioro de las células de la piel, evitando el envejecimiento prematuro desde antes de que comiences a notar los primeros signos.

Se trata de un aceite no graso, que se absorbe por la piel en pocos minutos, evitando la sensación incómoda o de piel extremadamente grasosa. Por esta razón, aunque no es la opción más recomendada, también puede aplicarse en dermis con tendencia a producir grandes cantidades de sebo o grasa.

Para aplicarlo, debes calentar un poco de aceite de almendras hasta que esté tibio, cubrir con él las áreas deseadas de tu piel y realizar un suave masaje. Después de media hora, proceder a tomar una ducha tibia y aplicar suficiente crema humectante que selle la dermis y mantenga el aceite en su interior. Repite el proceso todos los días y en cuestión de tiempo notarás los resultados.

Aguacate

Aguacate

Otra sustancia altamente cargada de ácidos grasos que beneficia la piel desde la primera aplicación. Este fruto tan delicioso funciona para hidratar la piel, ya que contiene niveles elevados de vitamina A, sustancia con alto poder antioxidante que previene el deterioro de la piel. Los antioxidantes funcionan evitando la acción de los radicales libres que se encargan de producir en envejecimiento prematuro de la dermis.

Aplicar aguacate es una excelente opción para todo tipo de piel, sin importar tu edad o qué nivel de sequedad presentes. Para ello, tritura un poco del fruto en un bol hasta conseguir una pasta uniforme y suave, unta con él tu dermis y deja que actúe por al menos 15 minutos y enjuaga con abundante agua fría.

Yogur

Yogur

Los productos lácteos son grandes aliados para el cuidado de la piel, entre ellos uno de los más efectivos es el yogur. Este tiene la capacidad de hidratar la dermis de manera profunda, eliminando a la vez todo rastro de suciedad acumulada y restos de sebo que se encuentren en el interior de los poros.

De esta forma, le permite a tu dermis respirar de forma totalmente natural, para que ocurra una oxigenación adecuada y no se termine deteriorando con el tiempo. Sumado a ello, cuenta con cualidades antioxidantes, por lo que te brinda una protección bastante completa y la mejora general de la apariencia y la salud dérmica.

Puede ser utilizado por toda clase de personas, aunque tiene un mejor poder de acción en las pieles que ya presentan signos de falta de humectación. Para aplicarlo necesitas conseguir yogur natural, sin azúcar ni ningún aditivo, con él realiza una mascarilla directa en el cuerpo, de preferencia en zonas como manos, rostro, cuello y escote. Déjala actuar por al menos 20 minutos y procede a retirarla con abundante agua. Puedes aprovechar todos los días antes de la ducha para realizar el proceso.

Aceite de oliva

Aceite de oliva

Como ocurre con muchos otros aceites, el de oliva destaca como un gran aliado para el cuidado de la piel. Esta sustancia que aporta gran cantidad de nutrientes y un sabor imposible de olvidar a nuestras comidas, también puede ser utilizada como uno de los mejores aliados de la naturaleza para el cuidado de la piel. Suele encontrarse en champús y cremas, además de en preparados naturales que buscan brindar altas dosis de nutrientes al cuerpo de forma externa.

Entre sus componentes destaca por brindar diversas vitaminas y una importante cualidad como agente antioxidante. Puede ayudar a recobrar los niveles de humectación, a la vez que crear una barrera que impide que la humedad se escape de tu piel, actuando de una forma bastante versátil para que logres una dermis suave y bastante cuidada, totalmente libre de resequedad.

Funciona como muchos otros de forma totalmente directa, solo debes aplicar una leve capa uniforme en todo tu cuerpo, como si se tratara de una crema convencional, ejerciendo un suave masaje que estimule la circulación sanguínea. Media hora después retira el producto en la ducha con agua tibia y jabón. Es importante que frotes bien tu piel para extraer los rastros, ya que de no hacerlo, la dermis podrá notarse grasosa y con una textura un tanto incómoda.

Arcilla blanca

Arcilla blanca

En nuestra lista un perfecto ingrediente natural que no puede faltar es la fantástica arcilla blanca. Esta sustancia anteriormente no contaba con demasiada popularidad en cuanto a la hidratación de la piel, pero con el pasar de los años se ha vuelto una de las opciones favoritas para muchos, hasta el punto de ser de las más aplicadas en todo tipo de spas o centros de belleza alrededor de todo el mundo.

Es rica en minerales, y además cuenta con múltiples propiedades que combaten los efectos de la resequedad de la piel. Puede prevenir la irritación, contrarrestar la flacidez y ayudar a recuperar el tono perdido a consecuencia de un cutis mal cuidado. Su aplicación es muy simple y se hace a modo de mascarilla una vez por semana, solo debes colocarla en las partes que consideres necesarias, esperar a que endurezca y retirarla con agua fría.

Leche

Leche

Otro lácteo que debe entrar en la lista es la leche de vaca, una sustancia rica en cualidades antiinflamatorias y extremadamente humectantes. Es perfecta para las pieles secas o con acné ya que humecta rápidamente y ayuda a refrescar y eliminar la picazón, principal característica de quienes padecen de este problema. Cuenta además con cualidades exfoliantes de bajo impacto, que remueven las células muertas sin dañar la piel, aumentando su capacidad de retener líquidos.

Para ver sus beneficios solo debes remojar una toalla limpia en un poco de leche fría, a la que puedes añadir de forma opcional una cucharadita de aceite de almendras. Utiliza esta toalla para frotar cada espacio de tu piel con mucha suavidad y ejerciendo una suave presión hacia el interior. Mantén realizando estos movimientos por 5 minutos, luego deja la leche secar sobre tu dermis y enjuaga con agua tibia sin necesidad de jabón.

Cera de abejas

Cera de abejas

Al igual que el aceite de coco, una de las sustancias más utilizadas en preparados naturales es la cera de abeja. Esta brinda consistencia, fuerza y textura a los preparados, pero además destaca por sus cualidades individuales para el cuidado de la piel. Tiene gran cantidad de ácidos grasos omega 3 y 6, además de una gran cantidad de antioxidantes que combinados producen un efecto de alivio casi inmediato a la piel.

Puede ayudar a regenerar los tejidos, haciéndolos cada vez más fuertes y promoviendo la recuperación de los niveles de humectación propios de la piel, para que logres una dermis totalmente suave y hermosa. Su aplicación directa aunque no es tan frecuente, si es bastante efectiva, y se da tal y como una crema, colocando antes de dormir una leve capa de producto en el área de interés.

Aceite de rosa mosqueta

Aceite de rosa mosqueta

Como último ingrediente natural en nuestra lista, tenemos para ti el aceite de rosa mosqueta. Este suele encontrarse en una gran cantidad de productos tanto naturales como comerciales, incluidos los que te mencionamos en nuestro tema sobre Cuál es la manera correcta de hidratar la piel ya que destaca por su alta capacidad de humectación y alto contenido de vitamina A, que previene el deterioro de la piel y promueve la retención de humedad.

Este se puede aplicar de forma directa sobre la piel, aunque no es recomendado para el uso diario. La mejor manera de utilizarlo es en áreas pequeñas pero que requieran una gran concentración de nutrientes para mejorar su estado, puede ser aplicado en el rostro, cuello, escote, manos, piernas e incluso en los pies. O en general en el espacio que lo consideres.

Sus efectos se consiguen en poco tiempo, solo debes colocar con ayuda de tus manos una pequeña cantidad de este aceite, realizando movimiento circulares que estimulen la absorción y la circulación sanguínea. Luego, déjalo actuar por al menos media hora y procede a retirarlo con abundante agua tibia y la ayuda de un jabón de origen natural, de preferencia que sea fabricado con alguna sustancia humectante.