Desde hace algunos años ha comenzado a surgir una creciente tendencia en el mundo de la cosmética, cada vez es más frecuente que los consumidores busquen alternativas de menor impacto ambiental, o incluso más natrales para su piel. Por ello, han ido surgiendo nuevas líneas libres de conservantes, de productos dañinos o incluso las cada vez más comunes etiquetas que señalan “libre de parabenos” o su traducción al inglés.

Los parabenos, son una sustancia bastante común en el área, pero que se ha visto en medio de diversas controversias desde hace más de 80 años, cuando surgieron los primeros casos de estudios que señalaban su poca efectividad y el posible daño que podría llegar a generar a los consumidores. Estos pasaron desapercibidos por décadas, hasta la llegada del nuevo milenio cuando surgen pruebas mucho más especializadas.
Para el día de hoy, la preocupación por su presencia es un tema bastante común y casi de dominio público, pero eso no significa que ya todos sepamos cuales de tantos parabenos existentes son los que pueden generar daños o es mejor evitar para poder aplicar un producto efectivo y con menos probabilidad a sufrir efectos adversos.
Por esa razón, en el artículo de hoy, te explicaremos todo lo que debes saber sobre los parabenos, qué son, qué efectos puede generar a largo plazo y más importante aún, cuáles de tantos son los que debes buscar evitar a toda costa en tu vida. De esta manera podrás hacer compras más conscientes y sentirte mucho más seguro al aplicar cualquier producto cosmético en tu cuerpo.

Índice de Contenido
Qué debes saber sobre los parabenos
Aunque sea algo bastante mencionado, no es de extrañar que algunas personas no tengan demasiado conocimiento sobre estas sustancias. Puede que hasta el día de hoy siquiera te hayas interesado en saber a ciencia cierta lo más básico, por lo que para poder ayudarte de una forma efectiva, el mejor punto de partida debe ser justamente ese.
Los parabenos, también llamados parabenes son una familia de sustancias de origen químico. Surgen como compuestos derivados de un tipo especial de ácido, el para-hidroxibenzoico, o PHBA, una sustancia que se puede encontrar tras diversos nombres o simplemente por las siglas antes mencionadas en una enorme cantidad de productos.
Su función principal es actuar como sustancia conservante, y está presente principalmente en el área cosmética, aunque también se aplica en la rama de medicamentos o incluso en algunos alimentos procesados y elaborados en masa, donde a pesar de su dudosa fama, cuenta con una gran aceptación y aplicación para el consumo humano.
Esta clase de sustancias es utilizada de una manera sumamente común, y la razón de ello, es gracias a sus características principales, comenzando por la aparente baja toxicidad con la que cuenta y siguiendo por el bajo costo de producción y los efectos fungicidas y antibacterianos con los que cuenta, los cuales algunos consideran bastante potentes y efectivos, aunque en pequeñas cantidades de aplicación.
Por qué se considera que son dañinos
Una de las características principales de los parabenos, y de las razones por las que durante tantos años han sido aplicados de manera libre, es la facilidad con la que el cuerpo los absorbe, estos entran rápidamente al organismo donde son metabolizados para luego ser desechados a través de la orina en un proceso natural.
Anteriormente se creía que el desecho de la sustancia era total, y el cuerpo tenía la capacidad de identificarla como un producto que debía ser extraído, pero con el tiempo se ha demostrado a través de una larga lista de estudios realizados en todo el mundo, que contrario a la creencia generalizada, este sí genera ciertos residuos que se mantienen, siendo estos los causantes de diversos daños y la razón por la que se han comenzado a considerar dañinos.
En la actualidad, todos los expertos coinciden que estas sustancias entran en la clasificación de contaminantes pseudo-persistentes, que son sustancias químicas tóxicas que se mantienen en el organismo y el ambiente generando daños y no pueden ser eliminadas totalmente de manera natural en un periodo de tiempo reducido.
Este tipo de contaminantes están en una enorme cantidad de productos que utilizamos todos los días, los cuales de forma realmente inevitable terminan entrando en el cuerpo. Para darte una idea más general de su alcance, hoy en día están presentes en el agua que consumes, en el organismo de animales como peces y aves y en general en prácticamente todo el ambiente.
En el ser humano, no solo puedes detectarlo en la orina, su presencia es tan grande y marcada que ha habido estudios que muestran contaminación por parabenos en la esperma, la leche materna o incluso en la placenta, por lo que debido a su gran uso y aceptación son un tipo de sustancias que nos acompañan durante toda la vida.

Cómo afectan a la salud
Se trata de un tipo de sustancia que ha demostrado cierta actividad estrogénica, la cual puede variar en mayor o menor medida dependiendo del producto y el tipo de aplicación. Esta actividad trae ciertas consecuencias a la piel y el organismo en general, que en la mayoría de los casos son casi imperceptibles durante varios años y no afectan la calidad de vida en general.
Entre las más comunes encontramos que se ha demostrado una relación entre cantidad de parabenos presentes en el organismo con la presencia de alergias, el aumento del riesgo de obesidad o una baja calidad de esperma en los hombres. Pero sumado a ello, hay una larga lista de efectos a la salud que debes conocer.
Afectación al sistema endocrino
Se ha demostrado que ciertos miembros de este grupo de sustancias pueden alterar la capacidad endocrina del cuerpo. Las formas metilo, butilo y propilo son las más comunes en este caso ya que pueden actuar como una clase de disruptores endocrinos.
De esta manera, a largo plazo, logran crear una interferencia bastante notoria en la producción de hormonas en tu cuerpo así como en la actividad de las glándulas. Trayendo problemas a la salud asociados con el mal funcionamiento de este sistema, obligándote a asistir a consulta médica y buscar una respuesta a tu caso en particular.
Aumento del envejecimiento prematuro
La gran mayoría de las personas que aplican productos cosméticos tienen un fin en común, retrasar la llegada y surgimiento del envejecimiento, por lo que para ellos este puede ser uno de los efectos secundarios de los parabenos más llamativo, ya que implica poner en riesgo el trabajo para el cual han sido aplicadas todas esas sustancias.
Diversas investigaciones han demostrado que cuando son usadas de manera tópica, estas sustancias tienen la capacidad de acelerar el deterioro de la piel, causando mayor probabilidad de desarrollar arrugas, líneas de expresión, manchas y demás imperfecciones antes de que deban surgir de forma natural.
Más sensibilidad a los efectos negativos de la radiación UV
Un estudio realizado en Japón ha demostrado que sumado al problema descrito en el punto anterior, los metilparabenos causan más daños en el órgano más grande del cuerpo. Ya que tienen la capacidad de aumentar notoriamente el riesgo de que este órgano se vea afectado por la radiación, principalmente la producida por el sol, los conocidos rayos UV.
Esto a largo plazo puede ser causa de diversos problemas, donde si incluye el propio aumento de la aparición de signos de envejecimiento, el deterior de las células de la piel, un mayor riesgo a sufrir por la acción de los radicales libres, y el más resaltante de todos, un aumento significativo del riesgo de desarrollar cáncer de piel.
Por esta razón, debes prestar mucha atención a las cremas e incluso al protector solar que utilizas, ya que se vuelve contraproducente aplicar una sustancia que te protege del sol pero a la vez aumenta el riesgo a que tu piel sufra daños al momento de que el protector pierda su efectividad después de unas pocas horas.
Mayor riesgo de sufrir cáncer de mama
Una de las más peligrosas consecuencias que tienen este tipo de sustancias es su relación con el cáncer, en el punto anterior te hablamos del de piel, pero no es el único que puede llegar a volverse un riesgo a largo plazo para la salud tanto de mujeres como de hombres. Desde el año 2004 se ha sabido mediante muchos estudios que estas sustancias no son para nada positivas y esta es justo la razón principal.
Los parabenos tienen la capacidad de actuar como estrógenos gracias a su efecto pseudoestrégeno. Esto se traduce en un riesgo bastante significativo a desarrollar cáncer de mama, el cual se sabe que es una de las principales causad de muerte de mujeres y algunos hombres en todo el mundo.
Daños en el sistema reproductor masculino
Al inicio de este punto, te mencionamos que mantener niveles elevados de esta sustancia en tu cuerpo afecta la calidad del esperma producido, pero este no es el único daño que genera en el aparato reproductor masculino, en el que a largo plazo genera ciertas interferencias en cuanto a su funcionamiento normal.
Sumado a la disminución de producción de esperma, la absorción de parabenos provenientes de productos comerciales se ha relacionado con una bajada en los niveles de testosterona, lo que afecta el rendimiento sexual y puede generar problemas de disfunción eréctil a largo plazo.

¿Son todos los parabenos igual de dañinos?
Ahora que tienes un mayor conocimiento del daño y riesgos que podrías llegar a padecer si hay una enorme cantidad de estas sustancias en tu organismo, seguramente estás comenzando a tener mayor preocupación sobre el tipo de cosméticos que aplicas en tu piel. Antes de ahondar en este tema, permítenos responder la pregunta, y es que no, entre ellos, existe una gran variedad de efectos, por lo que no todos son considerados como dañinos.
Entre tus productos de higiene, los cosméticos, medicamentos y tu alimentación, al día en promedio puedes estar consumiendo un aproximado de 76 mg de parabenos, lo cual es menos del valor máximo recomendado, el cual se encuentra en 10 mg por kilo. Una persona que mantiene buena salud y un peso corporal de 55 kg puede llegar a introducir en su organismo hasta 550 mg al día sin sufrir complicaciones, siempre y cuando sea de las alternativas menos invasivas.
En cuanto a los productos cosméticos, estos suelen tener una concentración reducida, llegando a variar entre un 0,01% hasta un máximo de 0,3%, que aunque pequeño, puede ser un tema de preocupación, principalmente si hablamos a largo plazo.
En esta rama, los más utilizados son los butilparabenos, etilparabenos, metilparabenos y los propilparabenos, los cuales si bien son bastante variados, pueden estar presenten más de uno a la vez en el mismo producto. De estos, el metilparabeno y el propilparabeno son los más asociados a la formación de cáncer de mama, por lo que son los menos recomendados según los expertos en el área.
Todos ellos están presentes en productos como esmalte de uñas, labiales, sustancias de higiene facial, cremas corporales, desodorantes, champú, protector solar, rímel, maquillaje en general e incluso en protectores solares, por lo que es necesario prestar atención al empaque.
En muchos países, incluyendo los pertenecientes a la Unión Europea, existen diversas regulaciones que controlan la aplicación de estas sustancias en productos de uso comercial. El Comité Científico de Seguridad de los Consumidores de la Unión Europea se ha encargado de prohibir el uso de algunos de ellos ya sea por el daño que causan o por la poca información que hay al respecto. Entre estos prohibidos más recientes con regulación del año están:
- Isopropylparaben
- Isobutyparaben
- Phenylparaben
- Benzylparaben
- Pentylparaben
Para entenderlo mejor, es más conveniente explicar cuáles de tantos pertenecientes a este grupo son los que hasta el momento han probado ser lo suficientemente leves en cuanto a sus efectos como para estar permitido su uso cosmético o incluso en la alimentación. Estos no son muchos, y debes procurar que sean los presentes en los cosméticos que adquieras a partir de ahora.
- Metilparabeno
- Etilparabeno
- Butilparabeno
- Propilparabeno
De los mencionados, los dos primeros son los más comunes y aceptados, ya que han demostrado menos presencia en biopsias de personas con cáncer de mama y muestras de placenta. De ellos, el más aplicado en la industria cosmética es el metilparabeno, el cual aún cuenta con una regulación para su utilización y no puede llegar a superar la concentración de 0,4%.
Los otros dos también poseen una aplicación especial, y es que solo pueden ser aplicados en productos para uso común, no está permitida su utilización en productos para bebés, especialmente para los pensados en la zona del pañal, ya que a pesar de no contar con demasiados efectos adversos, se absorben muy rápido por la piel y pueden llegar a causar irritación y molestias que a largo plazo aumentan el riesgo del ya mencionado efecto estrogénico.
De estos, la concentración máxima permitida es bastante menor pro las razones ya mencionadas, si es en solitario, puede estar presente en un máximo de 0,14%, si está combinado hasta un 0,8%, pero es mejor evitar introducirlo a tu vida si te preocupa el desequilibrio de hormonas que ha demostrado producir a largo plazo.

Cómo evitar sufrir los efectos de los parabenos en tu salud
Sabemos que se trata de una misión bastante difícil, pero si este es un tema que realmente te preocupa debes saber que solo existe una manera de estar totalmente seguro de que no sufrirás los efectos de estas sustancias, y es procurando reducir al mínimo su aplicación. Por ello, para que no se te haga una tarea imposible, te dejamos algunos consejos bastante efectivos.
Verifica la etiqueta del producto que vas a aplicar
Puede parecer algo obvio, pero si quieres menos efectos, lo primero es saber qué tipo de sustancia estás consumiendo o aplicando, ya sabes cuales son los más recomendados y los prohibidos según las regulaciones de la Unión Europea, pero esto no significa que sea imposible conseguirlos, si adquieres productos importados o imitaciones verifica muy bien, y descartalo en el caso de que consideres necesario.
Si es posible, prefiere las alternativas libres de ellos, que si bien no están disponibles en la mayoría de productos, pueden ser una buena manera de reducir al menos un poco el impacto de las sustancias de este tipo en tu organismo.
Aplica los cosméticos con bastante prudencia
Si no puedes conseguir una alternativa de bajo impacto para tu organismo, no hay otra solución que reducir su aplicación hasta en mínimo posible. Si se trata de cremas, maquillaje, protectores solares y demás, úsalos cuando sea necesario, siguiendo tu rutina de cuidado de la piel y las instrucciones del mismo. Una aplicación excesiva no generará mejores efectos positivos, pero si puede estar causando que tu organismo esté más cerca de alcanzar el máximo permitido para tu peso corporal.
Prefiere alternativas naturales
Las opciones naturales y libres de conservantes eran una alternativa un poco olvidada, pero con la creciente fama de algunas sustancias químicas han ido retomando una enorme popularidad hasta el punto que muchas marcas ofrecen esta clase de soluciones para los usuarios más preocupados por su organismo y el medio ambiente.
En ellos se usan como conservantes sustancias más amigables con la piel, entre las que se incluye Sodium Benzoate, Sorbitan Stearate, Benzyl Alcohol y Potassium Sorbate las cuales resultan mucho más eficientes que los parabenos.
Ten en cuenta la cosmética casera
Otra solución en este caso es aplicar productos elaborados en casa, totalmente libres de conservantes, su obvia desventaja es que cuentan con un tiempo de vida útil muy decidido a comparación de los comerciales, pero te brindan una total libertad en cuanto a los ingredientes y la seguridad absoluta de que están no solo libres de parabenos sino también de cualquier otro químico o sustancia tóxica para el organismo.