Conseguir un rostro suave y con apariencia saludable puede parecer una tarea casi imposible, pero en realidad solo se trata de seguir los consejos y trucos adecuados que te lleven por el buen camino. En otros artículos ya te hemos explicado la suma importancia que tiene el lavado del rostro frecuente, al punto de considerarse un paso indispensable y punto clave entre el éxito y el fracaso en tu labor de tener el cutis hermoso.

¿Quieres lograr el rostro suave y bello de tus sueños? No basta con solo limpiar tu piel, debes abarcar todas las necesidades con las que cuenta tu cutis, para ayudarte a descubrir cuáles son hemos creado el siguiente artículo Cuidado de la piel: necesidades básicas
Pero, hacer este paso correctamente es mucho más complejo que solo colocar agua y jabón un par de veces a lo largo del día. Se trata de toda una rutina, en la que puedes aplicar diversas técnicas diferentes, e las que varían desde los mismos productos a utilizar como el orden, cantidad o inclusive la frecuencia de los mismos, al punto de que puede resultar un tanto confuso elegir la técnica adecuada si no tienes demasiada experiencia en ello.
Entre todas estas opciones para lavar tu piel, existe una que desde hace algunos años se ha robado la atención de una gran cantidad de personas, es un truco proveniente del otro extremo del mundo que promete ser la respuesta definitiva para alcanzar el sueño de un cutis libre de imperfecciones. Nos referimos a la conocida doble limpieza facial, el secreto de las mujeres asiáticas en el que, como su nombre lo sugiere, lavas tu rostro en un proceso de dos pasos.
Es posible que ya hayas escuchado hablar de ella, y hasta hoy te preguntes cuál es el gran secreto que esconde, es por esa razón que en este artículo te explicaremos con gran detalle todo lo que debes saber sobre esta cada vez más famosa técnica. Desde qué es en realidad, hasta el paso a paso para hacerla de manera adecuada, todo con el objetivo de que te animes a intentarlo y descubras por ti misma si una limpieza doble es lo más adecuado para ti.
La cosmética natural y los productos elaborados en casa son un tema que sin duda nos sorprende cada día que pasa. Con ellas se puede elaborar prácticamente cualquier implemento de cuidado personal, como por ejemplo nuestras infalibles y casi milagrosas Recetas caseras de limpiador facial

Índice de Contenido
De qué se trata esta llamativa técnica
Como sabes, el primer paso para decidir si este o cualquier otro truco de cuidado facial es el indicado para tu caso, es conocer a ciencia cierta qué es, y más importante, cuáles beneficios puede traer a tu rostro si decides aplicarlo.
Muchos suelen confundirla con el hecho de lavar la cara dos veces al día, un error bastante común pero que es necesario aclarar. Lavarte la cara en la mañana y en la noche, es parte de tu rutina diaria de higiene, de esta manera se mantiene el cutis libre de contaminantes tanto producidos por tu piel, como provenientes del ambiente. En cada una de estas ocasiones es cuando aplicas las diversas técnicas de lavado, entre las que se incluye la protagonista de hoy.
Aclarado este punto, ahora si podemos comenzar a hablar como tal de la doble limpieza facial. Su nombre, como ya te indicamos, es la mayor sugerencia hacia el concepto general de esta técnica, realmente consiste justamente en eso, en realizar un lavado en dos pasos cada vez que se proceda a limpiar la cara.
Es una rutina de origen asiático, específicamente proveniente de Corea del Sur, pero que se ha logrado expandir primero por la región y ahora por todo el mundo, gracias a los efectos positivos que se tienen al poco tiempo de comenzar a aplicarla. En este, se aplican dos productos distintos el lugar de uno solo como en la técnica convencional, para así alcanzar un lavado más profundo del cutis.
Por qué aplicar dos productos diferentes
Esta es la primera y más grande duda que suelen tener las personas que descubren por primera vez qué es la técnica de doble limpieza facial, ya que suele parecer un poco exagerado aplicar dos limpiadores si desde siempre nos han enseñado que un buen producto puede retirar toda la suciedad de la piel sin problemas.
La verdad es que esto tiene una razón más que justificada. Se realiza una limpieza en dos pasos para asegurar una mayor efectividad, la intención de esto es que con el primer producto se extraigan de tu piel las impurezas acumuladas, los restos de maquillaje que han quedado tras el paso previo al lavado y las sobras de cualquier sustancia cosmética como protectores solares o cremas que no se han absorbido correctamente por tu piel.
Ya una vez libre de todo eso, se aplica un segundo producto, el cual puede variar dependiendo del caso y de la persona. Este cumple una labor muy importante que solemos dejar muchas veces de lado, y es retirar todo lo que la sustancia anterior no ha podido llevarse del todo. En este grupo entran las sobras de contaminantes más dañinos, los que se incrustan en los poros y espacios difíciles de la piel.
Es que, como quizá te imagines, por muy alta calidad que tenga tu limpiador, es prácticamente imposible que con una sola pasada extraigas toda la suciedad, casi siempre quedan pequeños sobrantes totalmente imperceptibles a la mirada, compuestos en su mayoría por restos de piel muerta, sebo, células muertas y un poco de polución.
Estos, de no extraerse se van poco a poco acumulando y endureciendo, tras algunos meses y sin importar qué tan seguido laves tu piel, causarán algunos daños, dando pie a la formación de ciertas imperfecciones. Siendo esta la razón por la que siempre sueles ver una que otra marca, espinilla o nueva línea de expresión tenue.
Algunas veces, lo que creemos estar haciendo bien en nuestra rutina de cuidado facial, no es más que un terrible error de proporciones colosales. Esto puede aplicar incluso a nuestra rutina de cuidado facial, es por eso que te invitamos a conocer los 15 principales errores que cometes al lavar tu cara

Principales beneficios de esta técnica
Al realizar este tipo de rutinas donde el nivel de limpieza de la piel es muy superior frente a otras soluciones, como te imaginas, tu piel obtiene grandes y múltiples beneficios que podrían abarcar toda una enorme lista. Muchos de ellos son tan especiales que no se pueden percibir en todas las personas, sino que dependen de las condiciones previas de tu piel y el tipo de dermis que poseas, pero otros son bastante generales y rápidos de apreciar, entre ellos encontramos:
Mejora la textura de tu piel
Después de pocos días, quizá lo primero que notes es un cambio drástico en la textura de tu piel. Al no estar acumulando pequeñas sobras de suciedad, el rostro respira con mayor facilidad, la piel se oxigena de forma adecuada y por ende mejora enormemente la textura. Poco a poco el cutis se torna más suave al tacto, visiblemente más uniforme, más iluminado, con mejor tono y con una apariencia bastante descansada.
Disminuyen las marcas de espinillas y puntos negros
Este beneficio va muy de la mano con el punto anterior ya que tiene que ver de cierta forma con la textura, pero es un aspecto diferente que vas a apreciar rápidamente. Con el paso de los días, notarás como aparecen menos bolitas y granos en tu piel, esto se debe a que tus poros estarán libres, por lo que será más difícil que se tapen e hinchen, principalmente si cuentas con la piel grasa.
Consigues mejores resultados con los productos de belleza
Comúnmente tras la limpieza facial, se aplican ciertos productos para el cuidado del rostro como cremas, sérum, ungüentos o demás. Si hasta el día de hoy con una limpieza convencional habías comenzado a notar resultados positivos en tu piel, no te sorprenda que tras cambiar la técnica, los mismos sean mucho más notorios.
Tras algunos días, verás cómo mejora enormemente la a apariencia, el rostro se nota mucho más saludable, e incluso requieres menos productos para conseguir cubrir toda tu cara. Todo esto se debe a que con el rostro bien lavado y tus poros limpios, la piel está mucho más presta a absorber todas las sustancias que le apliques, las mismas llegarás a las capas internas más fácil y por ende los resultados serán mucho mejores.
Existen muchas maneras de lavar la piel del rostro, pero hay una que jamás podrá fallar, la considerada madre de todas las fórmulas. Aprende el paso a paso para que más nunca cometas errores yendo nuestro tema especial dedicado a La forma correcta de lavarse la cara
Mejora la circulación sanguínea
Este es un beneficio que muchos no conocen, pero que ayuda enormemente a tu piel. La técnica que se emplea al realizar una doble limpieza facial, estimula la circulación sanguínea en el rostro, lo que lleva a que toda la piel a mejorar su apariencia. Una correcta circulación, disminuye el deterioro de las células, retrasa la llegada de signos de envejecimiento, mantiene la piel firme y tersa, y además evita la formación de ojeras y bolsas en los ojos.
Esto se traduce en un rostro notoriamente más saludable, una dermis mucho más hermosa y en el hecho de lograr conseguir mantener e cutis con apariencia juvenil por varios años más. Siendo justamente esta parte el principal secreto por el que las coreanas y asiáticas en general terminan pareciendo más jóvenes de lo que son en realidad.
En cuanto a la limpieza de nuestro rostro, la clave para mantenerlo en óptimas condiciones está en realizar todo el proceso con la frecuencia adecuada. Muchos expertos coinciden en que lo indicado es dos veces cada día, si has escuchado esto y te interesa descubrir el por qué no te pierdas Cuál es la verdadera importancia de lavar tu cara dos veces al día

Cómo hacer una doble limpieza facial paso a paso
Una correcta rutina de doble limpieza facial, consiste en la aplicación de dos productos diferentes como ya te indicamos en línea anteriores. Elegir y aplicar bien estas dos sustancias es el truco más importante ya que de ello radica el éxito o el fracaso del proceso. De nada vale realizar bien el paso a paso, si lo estás haciendo con los limpiadores faciales incorrectos, por lo que el punto de partida es justo ese.
Para tener éxito, de forma obligatoria debes tener primero un limpiador en base oleosa, y después uno en base acuosa, pero no cualquiera de ellos funciona igual, sino que depende de otros factores. Necesitas cierta combinación de elementos, y al ser la lista de opciones tan amplia en cada uno de ellos, elegir el adecuado puede ser difícil, por lo que puedes guiarte por tu tipo de piel.
Si la misma es normal, el par perfecto lo consigues con aceite limpiador y mousse. Si padeces de resequedad cutánea, lo más aconsejable es combinar aceite limpiador junto con jabón cremoso. En el caso de las pieles con alto nivel de grasa, deben aplicar agua micelar como primer producto y gel exfoliante en el segundo paso. Para las personas con cutis sensible, se aconseja ser más cuidadoso, en este caso comenzar por un limpiador bifásico y terminar con un jabón suave de origen natural.
Paso a paso
Cuando hayas elegido el producto correcto será momento de comenzar con tu nueva rutina de limpieza en dos pasos. Puedes creer que es cosa de simplemente aplicar una sustancia seguida de la otra, pero realmente es un poco más laborioso, pero para nada complicado.
Lava y desmaquilla tu piel
Para comenzar, no puedes limpiar el rosto lleno de maquillaje, esto es algo que seguramente ya sabes. Antes de cualquier paso con limpiadores, es obligatorio que independientemente si tienes o no maquillaje, laves tu rostro con agua y jabón. Para algunos este paso puede resultar extraño, ya que los limpiadores cumplen la labor de eliminar la suciedad, pero realmente si es un punto necesario.
Lavar con agua y jabón y de ser necesario utilizar un desmaquillante adecuado de buena calidad, remueve la mayoría de producto de tu rostro, dejándolo listo para nuestro paso protagonista de hoy. Cuando lo hagas notarás como con el agua se va una buena parte de sustancias, pero aún tu piel se siente cargada, esto te permite ahorrar tiempo y producto con la limpieza, ya que no tendrás que eliminar tanto maquillaje.
Aplica el producto en base oleosa
Una vez tu rostro está lavado y desmaquillado, lo siguiente es aplicar el limpiador especializado con base oleosa. Para ello te puedes valer de discos de algodón, o si prefieres no generar tantos residuos, de una toalla pequeña, imprégnalo con suficiente cantidad de limpiador facial y comienza a extenderlo por tu piel.
Aquí notarás que a pesar del paso anterior, aún estarás eliminando una gran cantidad de maquillaje que probablemente ni habías notado que estaba. Lo que demuestra que este punto realmente si te dará una limpieza más profunda de lo que crees.
Aplica el producto en base acuosa
Para continuar, una vez removido el anterior, será turno del producto en base a agua. Este lo aplicarás de la misma manera, con discos de algodón o una pequeña toalla que tiene que ser diferente a la ya utilizada. Es probable que ya a estas alturas no notes prácticamente nada de sobras en el disco, pero no significa que no esté surtiendo efecto, sino que la suciedad que está extrayendo es sumamente pequeña e imperceptible a tus ojos.
Utiliza un tónico facial
Para terminar, debes recordar que una limpieza facial no está completa con los productos anteriores, sino que es obligatorio realizar un aclarado con la sustancia correcta. El tónico facial es un producto que muchos han dejado de lado, pero cumple un papel muy importante cuando realizas el proceso de doble limpieza.
Este se encarga de remover los sobrantes de los limpiadores utilizados, a la vez que prepara la piel para recibir cualquier otro producto que pienses utilizar. Un buen tónico mejora la acción de las cremas y sérum, ya que logra que la piel los absorba con más facilidad y en menos tiempo, trayendo resultados positivos que sin duda apreciarás
La clave está en la frecuencia
Para terminar, no podemos dejar de mencionar la importancia que tiene la frecuencia al momento de realizar la doble limpieza. Esta como habrás notado lleva más tiempo que la técnica convencional, pero este es solo un sacrificio para los fascinantes resultados que te brinda. Para alegría de muchas, no es necesario que realices este paso cada vez que lavas tu piel, sino que puedes elegir una de las dos veces que lo haces durante el día.
Si tienes o quieres elegir aplicarla tan solo en una ocasión a lo largo del día, lo más recomendable es dejar esta rutina para el horario nocturno antes de irte a dormir y no durante las mañanas antes de maquillarte. Esto por obvias razones, al llegar noche la piel ha acumulado más del doble de contaminantes, ya que ha sido expuesta a lo largo de todo el día a múltiples ambientes, además de la carga de maquillaje que habrás aplicado, por lo que es preferible centrar tu atención a este horario.
Cuando estás apurada o no te ha dado tiempo de comprar un nuevo limpiador, puede haber un momento de pánico. Para ayudarnos, la naturaleza nos brinda algunos trucos, entre los que destaca las 5 maneras de limpiarte la cara de forma natural