Para conseguir una dermis totalmente saludable, algo que jamás puede faltar es el paso de brindarle una correcta hidratación. De esta depende en gran parte la apariencia de este órgano, su resistencia a los factores externos, y la presencia de muchos de los signos más característicos del paso del tiempo. Es un paso más que fundamental que debemos llevar a cabo todos los días, de una manera rigurosa y evitando lo más posible tener que saltarlo.

Para ello, en la actualidad las opciones son realmente muchas, desde la aplicación de productos altamente especializados, hasta modificaciones propias en el estilo de vida. Pero, sin duda la más recomendable y a la que la mayoría siempre acude como primera respuesta es a la utilización de cremas hidratantes, que ayuden a la dermis a alcanzar los niveles óptimos de humectación y mantenerse saludable sin la necesidad de tantas complicaciones.
De estas hay muchísimas en el mercado, desde las sencillas y básicas cuya principal característica es su agradable aroma, hasta las especializadas y pensadas para una población en particular, sea por ejemplo el tipo de piel, la edad, las necesidades dérmicas o en general cualquier otra característica especial.
Pero además de estas, cada vez gana mayor popularidad un aparentemente nueva alternativa que en realidad nos ha acompañado desde hace siglos, solo que habíamos dejado de lado, nos referimos a la llamada cosmética natural, en la que se hace uso de productos provenientes de la naturaleza para elaborar de forma sencilla y práctica toda clase de sustancias que puedan cuidar la piel sin generar un impacto ambiental tan grande ni correr el riesgo a efectos secundarios dañinos.
Justo de ese grupo es del que te hablaremos en nuestro artículo de hoy, donde te explicaremos de una forma simple pero bastante completa cómo elaborar tú mismo algunas cremas hidratantes completamente caseras, que no solo te ayuden a ahorrar algo de dinero, sino que cuenten con suficiente calidad como para competir con las ofrecidas por marcas comerciales. En ellas, aplicaremos algunos de Los 13 mejores métodos de hidratar tu piel de forma natural, por lo que si no los conoces te invitamos a echar un vistazo.

Índice de Contenido
Crema hidratante con cuatro ingredientes
Como punto de partida en nuestra lista de recetas, no hay mejor opción que un preparado simple y económico, que puedas elaborar en casa cada vez que lo desees. Esta alternativa es una de las más fáciles de hacer, al punto de que si lo deseas y no tienes nada de experiencia, puede ser la manera de incursionar en esta fascinante mundo de la cosmética casera y natural.
Además, el método de preparación es tan agradable que puede ser una interesante manera de incluir a los más pequeños de la casa, quienes pueden aprender a desenvolverse en el preparado de cremas a la vez que van aprendiendo la suma importancia que tiene este elemento en el cuidado de su piel, ya que como dicen, nunca es demasiado temprano para aprender a cuidar de ti mismo.
Sobre sus ingredientes y efectividad hay que mencionar varios aspectos. En esta receta se aplican 3 sustancias básicas para toda crema pero a la vez bastante nutritivas para la piel. El resultado, es una crema con consistencia agradable que se absorbe rápidamente por la dermis, y que aunque por si sola puede ser bastante práctica, también funciona como base para recetas un poco más elaboradas.
Si quieres mejorar su efectividad, una buena manera es añadir cualquier otro ingrediente humectante que no altere demasiado su textura, entre las opciones que puedes considerar están la avena, aceites esenciales, aceite de coco o incluso miel.
Es perfecta para todo tipo de piel, y puedes aplicarla ya sea como crema facial para tus rutinas de cuidado, o como crema corporal para después del baño. En ambas zonas cumple la misma función que es ayudar a alcanzar una hidratación óptima en la dermis.
Ingredientes necesarios
Como ya te indicamos, se trata de una crema sencilla de tan solo 4 ingredientes, estos son para las diversas fases en las que se crea una crema uniforme y efectiva, que son la oleosa y la acuosa, sumado a ello, un ingrediente que se encarga de agregar consistencia, durabilidad y de potenciar la capacidad de humectación con la que cuenta. Estos son:
- 90 ml de aceite de coco sólido (para la fase oleosa)
- 160 ml de aceite de oliva, argán, sésamo, jojoba o avellana (para la fase oleosa)
- 250 ml de agua de rosas o infusión de manzanilla dependiendo el aroma que desees (para la fase acuosa)
- 30 gramos de cera de abeja
Esta cantidad de ingredientes es aproximadamente para medio litro de crema, por lo que si quieres más o menos crema, solo debes alterar la cantidad que te hemos dado, sin afectar o cambiar las proporciones si no deseas una consistencia diferente.
Cómo elaborar la crema hidratante casera
Como te indicamos, el proceso es sumamente simple, al punto de que puede ser realizado incluso si no tienes experiencia o buscas una receta de cosmética casera que elaborar con ayuda de niños. Lo primero que debes hacer es asegurarte de que te encuentras en un ambiente limpio, ya que cualquier contaminante podría reducir el tiempo de vida útil del preparado. Cuando estés seguro que el lugar e implementos a utilizar están libres de suciedad será hora de comenzar.
El primer paso
Consiste en derretir la cera de abeja, para ello puedes colocarla al baño maría a fuego lento, o introducirla unos pocos segundos al microondas. Debes tener cuidado ya que este producto pasa a estado líquido muy fácilmente así que es muy probable que en menos de un minuto ya tenga la textura deseada.
Segundo paso
Cuando se encuentre derretida, coloca en otro bol el aceite de coco y haz lo mismo que con el ingrediente antes mencionado. La idea de hacerlos separados es que el aceite no se caliente mucho, ya que tarda incluso menos que el anterior en alcanzar una textura líquida.
Tercer paso
Mientras esperas, en otro recipiente coloca el agua de rosas o infusión de manzanilla a calentar hasta que esté tibia, no debe subir mucho de temperatura, con que ya se sienta más caliente que el ambiente será más que suficiente. Cuando los tengas coloca el líquido en el interior de la licuadora y comienza a mezclar a baja temperatura. Allí vierte con suavidad haciendo un hilo delgado el aceite derretido junto con el resto del aceite líquido de tu elección.
Cuarto paso
Seguido de ello añade la cera de abejas con el mismo método. Poco a poco verás como el agua y los aceites se van mezclando y se forma una pasta con consistencia espesa bastante similar a cualquier crema.
Quinto paso
Para terminar, retira de la licuadora y almacena en un envase con tapa apropiado para cualquier crema, luego almacénalo en la nevera por al menos 12 horas o hasta que haya espesado del todo. Pasado el tiempo puedes comenzar a aplicarlo cuando desees en tu piel.

Crema hidratante natural para el cuerpo
La receta anterior es bastante versátil y puedes aplicarla fácilmente como crema facial, pero si lo que buscas es un producto más enfocado en tu cuerpo también tenemos una alternativa que debes conocer. La crema que te explicamos a continuación, es un preparado simple, pensado para cubrir las necesidades de toda la piel, ya que lamentablemente muchos centran su atención solo en el rostro y dejan descuidadas otras áreas igual de importantes.
Gracias a sus ingredientes totalmente de origen natural, es una alternativa apropiada para personas de todas las edades, incluyendo ancianos y niños, quienes suelen tener una dermis mucho más delicada y requerir productos de menor impacto y sin tantos añadidos químicos artificiales.
Sumado a esto, es un producto totalmente compatible con otras sustancias, puedes aplicarla en la piel sin miedo a generar reacciones alérgicas, incluso cuando piensas utilizar sobre ella otras cremas o en las mañanas antes de colocar tu protector solar y salir a la calle. Esto la convierte en una de las mejores opciones de preparados caseros, la cual sin duda vas a querer seguir intentando una vez pruebes.
En ella, el ingrediente estrella es la avena, un cereal muy popular en la alimentación y el mundo de la cosmética por su gran cantidad de nutrientes. Para la piel, funciona como exfoliante, calmante, refrescante y como una manera muy efectiva de hidratar la dermis. Además de ella, destaca el aceite de oliva, una sustancia rica en ácidos grasos que ayuda a preservar la salud y buena apariencia de la piel.
Con la aplicación de esta crema, conseguirás una piel suave, uniforme y tersa. Si presentas resequedad irá poco a poco desapareciendo, y si no, evitarás que se forme y que por ella tu piel comience a perder sus cualidades y la belleza que la caracteriza.
Ingredientes necesarios
Al igual que en el preparado anterior, esta receta requiere una lista bastante pequeña de ingredientes, que consisten de igual forma en una fase oleosa y otra acuosa. Estos son:
- ½ taza de avena molida o harina de avena
- 1 taza de agua
- 2 cucharadas de manteca de karité
- 4 cucharadas de aceite de oliva, de preferencia virgen
- Un envase de vidrio opaco para guardar el preparado
Cómo elaborar la crema hidratante casera
Para comenzar, mezcla en un bol el agua con la avena para crear tu base acuosa completa. La consistencia de esta mezcla no será del todo líquida por lo que el resultado final de la crema será un tanto más espeso que la anterior. Debes dejar remojar la avena por al menos 3 horas, para que suelte toda su sustancia y vitaminas para conseguir una crema ideal para el cuerpo.
Cuando la tengas, viertela en la licuadora y déjala allí por unos minutos, por otro lado, pon a derretir la manteca de karité en baño maría a fuego bajo. Esta no debes colocarla en el microondas ya que puede perder rápidamente sus propiedades si se calienta en poco tiempo, por lo que es necesario hacerlo de la manera antes mencionada, ya que solo así aseguras la efectividad y durabilidad de la crema terminada.
Una vez que esté derretida, coloca la licuadora a velocidad baja, y comienza poco a poco a añadir las 4 cucharadas de aceite de oliva. Con este, seguro la crema comenzará a formarse, pero aún no tendrá la textura ideal. Tras unos minutos comienza a agregar muy lentamente la manteca de karité líquida que brindara fuerza y cuerpo al preparado.
Una vez estén todos bien integrados, procede a envasar en la botella de vidrio oscuro, guarda en la nevera por al menos 6 horas y luego puedes comenzar a utilizarla sin problemas cuando gustes. Si quieres aumentar el tiempo de vida útil de esta receta puedes agregar conservante, el momento de hacerlo es al final, cuando ya se haya integrado totalmente la manteca de karité con los demás ingredientes.
La cantidad de conservante a añadir depende de marca y producto que escojas, la mayoría cuenta con instrucciones en su empaque, pero si tienes dudad, lo mejor es preguntar en el almacén o centro naturista donde lo hayas adquirido, ya que allí con seguridad tendrán la información exacta de las proporciones a aplicar y el tiempo de vida que agrega a tu preparado.

Crema rápida de aloe vera y vitamina E
En esta lista de recetas caseras de crema hidratante tenemos una alternativa perfecta para todos los gustos. En los puntos anteriores te hemos explicado cómo hacer cremas que duran algo de tiempo en tu hogar, y que puedes aplicar varias veces incluso durante meses antes de que caduquen, pero en cuanto a recetas caseras, estas no siempre son la alternativa favorita de todos.
Hay quienes consideran que una buena sustancia elaborada en casa es la que requiere un uso inmediato, ya que asegura una mayor frescura de sus ingredientes y por ende una mejor efectividad en la piel. Esto no está del todo comprobado, pero eso no significa que no existan alternativas en esta categoría que valga la pena resaltar.
En la receta que te explicaremos a continuación, se hace uso de una de las plantas más famosas del mundo, sino la más famosa de todas, el aloe vera, también conocido como sábila. Esta posee una lista realmente extensa de propiedades y beneficios, que van desde su acción calmante, limpiadora, refrescante o cicatrizante, hasta la capacidad de humectar la piel a profundidad, que es la que en el día de hoy resulta más relevante.
Junto con ella, destaca el pepino, un fruto que se puede encontrar de forma muy frecuentemente en cremas faciales, o en cremas refrescantes, pensadas principalmente para el uso nocturno o cuando la piel necesita un descanso después de haberse sometido a mucha presión. El pepino, al ser un producto con alto contenido de agua, posee cualidades humectantes e hidratantes que ayudan a la piel tanto a recibir una cantidad extra de humectación como a retener el líquido en su interior.
Además de ellos, destaca la vitamina E, una de las sustancias naturales más aplicadas en el campo de la cosmética casera e incluso comercial. Esta vitamina ayuda reparar los tejidos, eliminar o atenuar cicatrices, suavizar la dermis, proteger del sol e incluso prevenir el deterioro celular gracias a su acción como antioxidante natural, que logra evitar los efecto negativos de los radicales libres
Esta alternativa si bien es apropiada para cualquier zona del cuerpo, muchos la recomiendan principalmente para la cara, debido a su consistencia y el poder tanto humectante como limpiador que posee.
Ingredientes necesarios
Como se trata de una opción que debe ser utilizada al mismo momento o a más tardar durante las siguientes 48 horas, no es recomendable preparar demasiada cantidad. Las medidas que te indicamos a continuación son sufrientes para dos o tres aplicaciones, y puedes alterarlas si así lo deseas. Para esta receta vas a requerir:
- El gel de ½ hoja de sábila
- ¼ de pepino
- 3 cápsulas de vitamina E
Cómo elaborar la crema hidratante casera
Para comenzar, extrae con cuidado el gel de la planta de aloe vera, hacerlo es muy sencillo, solo debes abrir una de las caras de la penca y con ayuda de un tenedor comenzar a rasgar la parte interior de color transparente hasta que suelte toda la sustancia viscosa que la conforma. Este líquido espeso es lo que conocemos como gel.
Aparte de él, debes lavar y pelar un cuarto de pepino, si lo prefieres más concentrado, puedes dejar la cáscara, pero esta no es del todo obligatoria. Procede a cortar el pepino en trozos pequeños y agrégalo a licuadora, mézclalo hasta obtener una pasta bastante líquida y añade esta al bol donde habías almacenado la sábila.
Mezcla muy bien hasta integrar del todo y procede a añadir poco a poco el contenido de las tres capsulas de vitamina E, debes tener mucho cuidado de no ir a derramar esta sustancia, ya que al pinchar la pequeña capsula con aguja o con tijeras puede comenzar a botar y terminar desperdiciando buena cantidad del producto.
Una vez añadido vuelve a mezclar hasta conseguir una consistencia uniforme, luego será momento de aplicarla. Para ello, coloca un poco de mezcla en tus dedos y comienza a esparcir la crema a modo de mascarilla. Debes dejarla allí por un máximo de 15 minutos y luego proceder a retirar el exceso con una toalla seca y limpia.
Es importante no enjuagar por al menos unas horas, por lo que la hora perfecta para esta alternativa es en la noche antes de ir a dormir. Para obtener buenos resultados repite todos los días, y si quieres complementar esta receta comienza por aplicar los consejos dados en muestro artículo sobre Cuál es la manera correcta de hidratar la piel