Si alguna vez has padecido acné en tu piel, sabes que esta condición cutánea no solo es molesta y un poco peligrosa sino que puede llegar a influir de manera negativa en tu autoestima y la manera en la que otras personas te miran. Cuando tu piel no está en perfecto estado, comienzas a sentir una gran preocupación y angustia sobre qué pueden estar pensando las otras personas y qué puedes hacer para disminuir el problema.

Con su aparición, la mayoría de las personas entran de forma desesperada a una batalla constante con los granos y a la búsqueda de una alternativa que logre sacarlos del apuro, algunos comienzan a lavar su cara con gran frecuencia, acuden a la ayuda de jabones medicinales o incluso busca remedios caseros recomendados por otras personas que han superado esta difícil etapa de cuidado facial, algunas veces con resultados positivos y otras no tanto.
Entre las tantas opciones que se suelen recomendar, encontramos los remedios naturales, donde se pone en práctica la aplicación de diversas sustancias que gracias a sus múltiples propiedades pueden ayudar a calmar o aliviar el problema. El inconveniente sobre ellas, es que hay tantas opciones que la mayoría no sabe del todo a cual acudir
Uno de estos productos naturales tan frecuentados es la famosa sábila o también conocida como aloe vera, una planta milenaria miembro de la familia de las suculentas, que ha servido como aliado ideal para el cuidado dérmico desde hace cientos de años. De ella, es posible conseguir productos especiales para todo el cuerpo, así como alternativas para remediar problemas específicos, como el ya mencionado acné.
El problema, es que a pesar de lo común que puede ser y la gran efectividad que ofrece, muchas personas terminan utilizándola de la manera incorrecta, y suspendiendo su aplicación a los pocos días por no sentir resultados inmediatos para su piel.
Por ello hemos optado por crear este artículo, en que te explicaremos cuál es la técnica más adecuada, con qué frecuencia es necesario que la apliques y cuánto tardarías en ver resultados. Y si prefieres complementar la información, tenemos un tema donde incluimos Todo lo que debes saber sobre el aloe vera para la cara, en el cual también consigues información referente al acné.

Índice de Contenido
Qué es el acné
Se trata de una de las enfermedades cutáneas más comunes que hay, pero que algunos no saben aún identificar del todo. Tener una que otra marca, espinilla o punto negro es común en muchas personas, principalmente en quienes cuentan con un cutis más graso pero esto no significa que sea acné.
El acné es un trastorno de la piel que suele aparecer en la mayoría de los casos en la etapa de la adolescencia o durante la juventud. En pocas ocasiones ocurre más adelante en tu vida, aunque también puede aparecer. Se causa por múltiples razones, donde la más común es el cambio hormonal que ocurre durante esta etapa de la vida. Además puede darse por exposición a ciertas sustancias e incluso por el consumo de medicamentos.
Su característica más resaltante es la aparición de gran cantidad de espinillas o granos en el rostro, principalmente en la llamada zona T y las mejillas. Estas espinillas vienen acompañadas de una notoria coloración rojiza, ya que se trata de una inflamación en el área debido a la obstrucción de uno o varios folículos pilosos.
Este problema puede tener diversas etapas, siempre comienza de manera leve con varias marcas de tamaño reducido, pero mientras avanza el tiempo y no se recibe el tratamiento correcto van poco a poco creciendo en tamaño y cantidad, hasta el punto que pueden causar infecciones debido a su gran tamaño y la lesión que generan al reventar. Este es el nivel de acné que hay que buscar evitar, y que de llegar, requiere ser tratado con mucha mayor atención.
Cómo identificar que padeces acné
Saber cómo se ve no es suficiente para identificar si realmente se trata de un problema de acné que requiere un tratamiento oportuno, o si son granos y puntos negros causados por el tipo de piel. Para saber a ciencia cierta, hay que identificar diversos signos y señales, y de ser necesario acudir a consulta con el médico dermatólogo quien realizará los estudios pertinentes.
Los síntomas más comunes puedes aparecer de distintas formas y orden, y no es obligatorio que un paciente presente todos ellos al momento de tener acné, por lo que si crees que lo padeces es obligatorio estar bastante atento por varios días y descubrir si tu piel va presentando alguno de los siguientes signos:
- Protuberancias o granos a modo de quiste
- Pústulas dérmicas
- Presencia de costras que muestran erupciones
- Enrojecimiento alrededor de las erupciones y espinillas
- Espinillas de color oscuro
- Cicatrices propias del acné
- Pequeñas y abundantes espinillas o granos de color rojo

Cómo hay que usar el aloe para tratar este incómodo problema
Si piensas comenzar a aplicar aloe para solucionar tus problemas de acné es importante que desde el primer día realices el procedimiento de forma correcta, ya que es la única manera de lograr resultados positivos y de conseguir el alivio permanente que esta maravillosa planta te puede ofrecer para el rostro.
Hacerlo de la manera incorrecta no solo hará que pierdas el tiempo, sino que puede generar cierta resistencia a futuro, ya que la infección cobra fuerza y comienzas a sentir la falsa idea de que poco a poco se irá sanando, al punto de dejar de lado opciones y aplicaciones igual de eficientes.
Para entender cómo hay que aplicarlo, lo primero que hay que mencionar es que tanto este como cualquier otro remedio natural no es efectivo para todos los niveles de acné. Si tu problema cutáneo ya es bastante avanzado, ninguna medicina natural dará resultados positivos, y es obligatorio que te tomes el tiempo de visitar un dermatólogo de confianza, quien logre determinar el tipo y grado de acné y así formularte el tratamiento más adecuado.
Si apenas está comenzando el problema, o incluso está en su etapa moderada, puedes aplicar esta sustancia, ya sea mediante una de nuestras Recetas de crema de aloe vera casera o a través de la implementación de una crema o ungüento comercial que la incluya. En cualquiera de los casos, el método es el mismo, y debes seguir los siguientes pasos.
Lava muy bien tu cara
El acné es un problema cutáneo que genera mayor acumulación de contaminantes en el rostro, cuando lo padeces, es sumamente importante que hagas lo necesario para mantener tu dermis y manos lo más limpias posibles, esto debes aplicarlo a lo largo del día, pero más importante aun cuando sea momento de aplicar tu tratamiento contra las marcas.
Cuando sea momento de colocar la sábila, debes comenzar por una correcta limpieza facial, aplica en primer lugar agua limpia y jabones naturales o especiales para el acné. Los más recomendados en este caso son los jabones de avena, leche, aloe o el jabón de carbón activado, ya que todo ofrecen una mayor limpieza sin llegar a dañar la piel ni generar micro lesiones que podrían convertirse en nuevas marcas.
Aplica un limpiador facial acorde a tu caso y tipo de piel
Después del jabón, lo más aconsejable es complementar la limpieza con productos especializados para este paso, este es el punto que muchos se saltan, ya que se van por la falsa idea de que el jabón es más que suficiente. En realidad necesitas de forma obligatoria utilizar un buen limpiador facial, que penetre en los poros y en los pliegues que se han formado entre los granos. Para que de allí extraiga todo el resto de suciedad y sebo acumulado
La lista de opciones en el mercado es bastante amplia y se incluyen limpiadores pensados para diversas situaciones, incluyendo en el caso de pieles con acné o pieles grasas. Si no consigues uno especializado, puedes elegir entre agua micelar o cualquier limpiador a base de agua cargado de sustancias naturales, una buena alternativa es un producto enriquecido con aloe o con vitamina E.
Si tienes acné moderado, muchos expertos recomiendan evitar los productos bifásicos y los de base oleosa a menos que estés utilizando maquillaje a prueba de agua, ya que aunque no hay pruebas al respecto, existen personas que aseguran que esta alternativa ha aumentado la presencia de marcas en su piel.
Seca con mucho cuidado
Después de lavar la cara y de haber retirado el limpiador facial, es momento de secar el rostro. Si tienes acné este paso es bastante delicado y debes prestarle la debida atención. Siempre utiliza una toalla limpia que no tenga más usos que secar tu rostro, con ella recorre cada espacio de tu cara ejerciendo una leve presión que le permita llegar hasta las zonas más difíciles.
Por ningún motivo vayas a frotar tu piel con fuerza debido a que puedes ocasionar que algunos granos se abran o reviente, ocasionado un leve sangrado y dejando la pequeña herida abierta a infecciones. Tampoco puedes dejar espacios sin secar. Si dejas acumular la humedad entre las espinillas estarías promoviendo la formación de hongos que empeorarían el problema.
Aplica el aloe vera en el rostro
Cuando ya estés seguro de que tu cara está perfectamente seca será momento de colocar la sábila en la piel. Este paso va a depender del tipo de producto que estés utilizando. Si es una crema comercial o casera, aplícala una cantidad suficiente de la misma en todo el rostro, realizando suaves movimientos circulares. Presta mayor atención a la zona T y a las mejillas, así como a cualquier espacio donde se presente una mayor cantidad de marcas.
Si estás usando gel de aloe vera natural, este puede ser aplicado de forma directa con tus dedos o frotando un trozo del interior de la hoja directamente en tu piel. Esparce una capa lo más uniforme posible y frota con cuidado las áreas donde posees espinillas marcadas, buscando que la sustancia penetre entre cada grano y lo cobra en su totalidad.
Deja penetrar el producto en tu piel
Lo siguiente será dejar que el producto entre en tu piel, la sábila natural es una sustancia de fácil absorción, por lo que en menos de 5 minutos podrás notar como ya no queda rastro sobre tu dermis. En el caso de cremas, esto podría tardar quizá un poco más, así que deberás esperar a que tu piel se vuelva a sentir libre de producto y retome su tono natural.
Si estás aplicando una crema a modo mascarilla, déjala actuar el tiempo que te indique la receta, ya que más de allí no hará que consigas mejores resultados, sino que te hace correr el riesgo a padecer algunas reacciones adversas.
No enjuagues a menos que se necesario
La sábila natural extraída directamente de la planta no requiere ser enjuagada, ya que como te indicamos, esta será absorbida totalmente por tu dermis. Por otro lado las recetas caseras en su mayoría requieren un aclarado con agua, y en el caso de las comerciales, este tema es bastante variado.
Debes estar atento a las instrucciones en este punto, enjuagar de ser necesario y seguido de ello volver a secar tu piel como ya te lo habíamos indicado en el tercer paso de esta lista, ya que de esta manera será la única forma en la que tu piel reciba todas las Principales propiedades del aloe vera y puedas ir contrarrestando la presencia de acné.

Cuál es la frecuencia más apropiada
No importa si decides aplicar el aloe vera como alternativa para combatir el acné y sigues al pie de la letra los pasos dados en el punto anterior, si no lo haces con la frecuencia adecuada, ya que los efectos tardarán tanto en aparecer que seguramente vas a preferir dejar de intentarlo. En la aplicación de cualquier sustancia o tratamiento para un problema dérmico, ocurre lo mismo que en los tratamientos médicos, la clave está en la constancia y en seguir las instrucciones correctas.
La frecuencia de aplicación de este producto en general siempre es la misma, y requiere una constancia diaria. Normalmente debes colocar la sábila natural en dos ocasiones cada día, la primera de ellas cada mañana a lo largo de tu rutina de cuidado facial matutina, si vas a aplicar otras sustancias, serán después del proceso de cuidado de la piel para el acné.
Una advertencia en este caso, es que no es del todo recomendable aplicar demasiado maquillaje en tu piel, debido a que puede ayudar a obstruir aún más los poros agravando notoriamente el problema. Además, las bacterias generadas por este trastorno, se acumulan en tu maquillaje, y cada vez que realices la aplicación estarás devolviendo dichos contaminantes a tu piel.
La segunda aplicación y la más importante de todas en es en el horario nocturno, cuando realizas tu limpieza y tratamiento de cuidado facial antes de ir a dormir. En este punto, tu piel está mucho más dispuesta a recibir tratamientos y entre estos destacan los especiales para las arrugas, las manchas y los problemas cutáneos como nuestro protagonista de hoy.
Este horario no debes saltártelo, y es obligatorio que lo cumplas con debida rigurosidad, debido a que solo de esta manera puedes lograr reducir la apariencia de las marcas que estén ya presentes en tu piel, y prevenir la formación de nuevas espinillas que con el tiempo terminarían empeorando y agravando la enfermedad.

En cuanto tiempo notarás los primeros resultados
Debemos advertirte que si quieres resultados inmediatos, ni la sábila ni ningún otro remedio natural será la mejor opción para ti. Estos tienen la gran ventaja de que ayudan a sanar los problemas cutáneos sin riesgo a reacciones adversas ni efectos secundarios, pero no todo puede ser positivo, también los acompaña su factor negativo que en este caso es el tiempo.
Una crema especializada, que incluya sustancias elaboradas en laboratorios, puede ir generando la desaparición del acné en unas 4 o 5 semanas de uso constante, pero las mismas son costosas, resecan la piel, promueven la formación de arrugas e incluso no están formuladas para prevenir las manchas que pueden aparecer y demás lesiones permanentes y cicatrices que puede tener una persona que ha padecido este problema.
Por su parte, la sábila, tardará incluso 8 o 10 semanas antes de comenzar a dar un efecto, el cual no será realmente notorio hasta un mes después. Pero no solo te ayudará con tu problema, sino que servirá para prevenir las marcas permanentes, las cicatrices, manchas, reducir la resequedad cutánea e incluso combatir y prevenir las arrugas, de las que te hablamos más a detalle en ¿Es efectivo el aloe vera para eliminar las arrugas y reafirmar la piel?
Pero esto solo se va a lograr si decides armarte de paciencia y poner en práctica la constancia, no dejar de aplicar la sustancia ni un solo día a lo largo del proceso, incluso si sientes que no está trayendo ninguna clase de beneficios a tu piel. Evita desesperarte y caer en el error de sus pender el tratamiento, y de ser necesario busca apoyo en productos extra, siempre teniendo presente que sean tanto compatibles con tu piel, como con la sustancia natural que has estado utilizando.
Si pasados unos 3 meses no logras apreciar ningún resultado positivo, o si a lo largo de este tiempo el problema comienza a empeorar en vez de mejorar, es obligatorio que suspendas la aplicación, y busques ayuda profesional. Solo así sabrás si se trata de un tipo común de acné que puede ser tratado con remedios naturales, o si es un problema mucho más serio que requiere algo de ayuda extra.